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Entrevistas

Colombia: Entrevista con el comandante Oscar Santos, del ELN

Colombia: Entrevista con el comandante Oscar Santos, del ELN "Las fuerzas armadas buscan la destrucción del tejido social y a las organizaciones sociales"
Armando Kiko Correa

Sistema Informativo Patria Libre

El Comandante Oscar Santos, miembro del Comando Central, máxima instancia del ELN de Colombia, nos concedió esta entrevista vía Internet que ofrecemos a nuestros lectores.

S.- Hay una arremetida militar de las fuerzas del gobierno. Analistas hablan de un repliegue de la guerrilla, otros dicen que la insurgencia está acorralada. En concreto, ¿el ELN cómo está respondiendo a la ofensiva? ¿Es cierto que está acabado?

Oscar. El imperio y la oligarquía buscaron como presidente a quien acometiera la tarea de derrotar o debilitar a la insurgencia colombiana. Con este compromiso llegó Uribe a la presidencia. Dieciséis meses después es muy poco lo que puede mostrar.

La guerrilla sigue intacta en sus acumulados, cuadros y cabezas. Hay bajas, detenciones y pérdidas, pero sin el tamaño y trascendencia que registran los informes oficiales.

El accionar militar de las Fuerzas Armadas está deliberadamente dirigido a la destrucción del tejido y las organizaciones sociales, con la eliminación de sus líderes y el desplazamiento forzado de comunidades enteras. De ahí provienen sus cifras de muertos y detenidos. Estas tareas son realizadas conjuntamente con grupos paramilitares que conviven y coordinan con el Ejército y la policía.

En cuanto al ELN, es mentira que esté acabado. Tal afirmación es el fruto de una campaña virtual dirigida a mostrar éxitos a través de presentarlo debilitado y sin posibilidades. Uribe y sus asesores están vendiendo la idea de que estamos acabados y debemos aceptar su propuesta de rendición. Ocultan nuestras operaciones militares y algunas las registran como resultado de otras fuerzas guerrilleras, para que no aparezcamos.

Operaciones como "Allende Vive" no se pueden tapar por más que se quiera, convirtiéndose en un mentís a su campaña.

S.- La respuesta a la ofensiva militar del gobierno, según se entiende, es de repliegue táctico de la guerrilla. ¿Qué tanto resultado les está dando?

Oscar. Uribe se comprometió con una estrategia de guerra y a ésta le apuesta su capital político, a la vez que pretende involucrar a todo el país en ella. La campaña presidencial la hizo prometiendo un gobierno de mano fuerte y derrotar en corto tiempo a los "terroristas" y acabar con el conflicto interno.

La coyuntura electoral que acaba de pasar refleja un cierto desencanto de muchos que le apostaron al programa guerrerista pensando en resultados inmediatos. Algunos hasta se distancian y son evidentes los síntomas del desgaste presidencial a pesar de las manipulaciones de los medios. Se está desinflando el globo Uribe, la salida militar no se avizora por parte alguna y la solución política no se contempla entre sus prioridades, quedando el país en la sin salida.

Las Fuerzas Armadas con asesoría, tecnología y apoyo gringo cambiaron de estrategia y disponen de nuevos recursos para ganar la guerra rápido.

A estos cambios estamos respondiendo con guerra de guerrillas, con la táctica de golpear por sorpresa, morder, replegarse, en la que se busca debilitar al contrario, preservar la fuerza propia y acumular, evitando enfrentamientos en escenarios y combates de decisión rápida, donde el enemigo puede sacar ventaja con su aviación y las nuevas tecnologías.

El tipo de estrategia y la guerra que desarrollamos no son concebidas para un desenlace a corto plazo. En cambio a Uribe el tiempo se le agota para definir a su favor la guerra. Por eso se desespera y busca el desenlace rápido, pues la costosa maquinaria bélica le desangra sus finanzas y le hace perder el escaso patrimonio político que le resta.

S.- Las comunidades denuncian el incremento de la violación a los derechos humanos y al DIH en el país y de manera especial en las antiguas zonas de rehabilitación y consolidación, ¿qué nos puede decir sobre esta realidad?

Oscar. La Corte Constitucional acaba tumbar las normas que crearon las zonas de rehabilitación y consolidación por ser violatorias a los elementales derechos de los ciudadanos. A pesar de esto continúan la mayoría de las medidas represivas implementadas.

Las medidas aplicadas son diversas: restricción a la libre movilización, detenciones y allanamientos arbitrarios, persecución y en general militarización de la vida cotidiana. En estas zonas se ha detenido un número considerable de ciudadanos acusados de pertenecer al ELN y las FARC y de realizar acciones terroristas. La inmensa mayoría de los detenidos tienen que ser liberados pasados unos días por falta de cargos reales.

Las comunidades han respondido oponiéndose y denunciando los diferentes casos de represión y arbitrariedades violatorias de los derechos humanos y el DIH especialmente en Arauca y con menor fuerza en Sucre y Bolívar. Las respuestas no logran tener fuerza suficiente debido a que las comunidades viven bajo el régimen del terror que imprimen las Fuerzas Armadas en contubernio con los paramilitares que impide cualquier expresión visible de protesta o inconformidad de parte de las comunidades. Quien se atreva a protestar lo matan o es acusado de terrorista. Esta realidad es evidente.

Sería conveniente para hacerse a una idea más real que la prensa y la comunidad internacional visiten el país y en particular las zonas de rehabilitación que siguen siendo lo mismo, pero desprovistas de ese nombre.

S.- En distintos informes sobre derechos humanos se afirma la vinculación de los militares y policías colombianos con los paramilitares y el narcotráfico. ¿ Cómo es esa relación? y por favor ilustre algunos hechos concretos que se puedan verificar en la actualidad.

Oscar. En Colombia son pocas las zonas campesinas que están libres de cultivos de coca o amapola. El gobierno colombiano y la DEA dicen que han disminuido las hectáreas de cultivos ilícitos, cuando la verdad es que están aumentando, promovidas las siembras por militares y paramilitares.

Los vínculos entre Fuerzas Armadas, paramilitares y narcotraficantes son evidentes. En muchas partes del país y en la vida cotidiana es de público conocimiento la convivencia y la coordinación entre ellos.

Los paramilitares ubican sus bases en sitios públicos, en corregimientos y veredas, a la vista de todo el mundo, donde permanecen doscientos o trescientos hombres acantonados, sin que supuestamente los vean el Ejército y otras autoridades; ejercen control con retenes en carreteras y en pueblos donde existen bases del Ejército y puestos de policía, la fiscalía y el DAS. A veces la distancia entre uno y otro retén no supera los 500 metros y tampoco son vistos.

De acuerdo a las tareas que coordinan se intercambian o patrullan juntos, con el brazalete de las AUC o con el del Ejército colombiano. Es frecuente que los campesinos identifiquen a soldados que entran a su zona como integrantes del Ejército y después llegan como paracos o viceversa.

Uribe, en uno de los frecuentes regaños públicos a los militares por falta de resultados, denunció que en muchos pueblos la policía se la pasa ingiriendo licor con los paramilitares y no cumplen con su deber. El contubernio y matrimonio de la fuerza pública con los paramilitares es tan descarado que el mismo presidente lo denunció.

Los vínculos entre paramilitares y narcotraficantes son estrechos porque son lo mismo. Los grandes capos como Carlos Castaño, Mancuso y Don Berna, son patrones narcotraficantes y jefes paramilitares a la vez, articulados a la estrategia contrainsurgente, con franquicia para consolidar territorios para el negocio, abrir rutas y controlar puertos para exportación de la droga.

Del dinero del negocio de la droga la fuerza pública recibe su parte. Son cada vez más frecuentes los escándalos en la costa norte donde resultan involucrados generales y coroneles del Ejército y la policía, con cargamentos de droga para la exportación pertenecientes a paramilitares.

En San Pablo, Bolívar, por ejemplo, el Ejército cobra un impuesto para dejar pasar la gasolina y otros insumos para el procesamiento de la hoja de coca. Cuando supuestamente tienen la función de combatir el narcotráfico, se benefician de él por permitirlo.

S.- La intervención de EE.UU. en el conflicto interno cada vez es más intensa y descarada. ¿Qué piensa el ELN de los planes del gobierno gringo para Colombia y Sudamérica?

Oscar. La injerencia norteamericana en el conflicto colombiano es evidente y creciente. En un período de tiempo corto pasaron por Colombia representantes y funcionarios de muy alto rango del gobierno de Bush, lo que indica el especial interés que tiene el imperio sobre nuestro país y sobre su conflicto interno. Primero llegó Colin Powell, posteriormente el general Richard Myers, jefe del estado mayor conjunto y por último Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa.

La ayuda económica está siendo incrementada, lo mismo que la ayuda en asesoría, recursos militares y técnicos.

La intervención directa de tropas norteamericanas aunque no se puede descartar totalmente, parece no está entre sus prioridades. La lección de Vietnam, ahora la de Afganistán y especialmente la de Irak le resulta tan costosa que seguramente pensará más de una vez en comprometerse con otra guerra de ocupación.

La administración Bush, en el caso colombiano, le apuesta a una fuerza multilateral, disponible para desplegarla y ocupar el país en el momento que lo considere necesario, con ese fin está presionando a los países vecinos para que comprometan sus Ejércitos en tal aventura. Claro que esta variante se le está complicando con la nueva realidad del mapa político suramericano menos proclive a recibir este tipo de órdenes.

El ALCA es otra carta que se juega el imperio con la que pretende convertir a las naciones latinoamericanas y del Caribe en nuevas colonias. Al quedar amarradas las economías a los intereses norteamericanos, como pretende dicho acuerdo, los países verán perdida la soberanía y por añadidura sometidos políticamente.

Y en respuesta las chispas que están prendidas en varios países encenderán la pradera, multiplicarán la resistencia y unificarán millones de manos luchando por la segunda y definitiva independencia.

S.- Sectores sociales y organizaciones políticas vienen hablando de unidad para enfrentar al régimen autoritario de Uribe. El ELN entiende la unidad como un eje estratégico, en este momento ¿qué propone?

Oscar. Un régimen agresivo y prepotente como el que lidera Uribe Vélez termina golpeando a muchos sectores y con el unanimismo que intenta implantar, excluye. Esta política favorece la convergencia de grupos políticos y sectores sociales y en general de todos los que rechazamos el mandato guerrerista, ajeno al bienestar de las mayorías y entregado a los intereses imperiales.

El rechazo al modelo neoliberal, la exigencia para que se prioricen la inversión social y la solución política, se reduzca el gasto militar y la crisis humanitaria que están viviendo las comunidades, despierta solidaridad con regiones como la Sierra Nevada de Santa Marta, el Sur de Bolívar, Arauca, el Oriente antioqueño, el Sur occidente colombiano, entre otras.

Estamos en un momento muy especial y favorable para aglutinar en contra de la guerra y del intervencionismo del imperio, para poner nuevamente al centro la solución política al conflicto interno. El cuarto de hora creado con la derrota de Uribe hay que aprovecharlo en la unificación de una alternativa democrática amplia y popular que se enfrente al guerrerismo oligárquico.

Las corrientes políticas opositoras en el ámbito nacional y regional que aparecieron en las últimas elecciones y que están representadas en algunas gobernaciones, alcaldías y escaños parlamentarios, se deben incluir en el proceso unitario. Este fenómeno, que constituyó un nuevo mapa político, no se puede ignorar pues puede incidir en la vida del país.

Es sobre la base de esta lectura que consideramos un deber trabajar por potenciar los procesos unitarios en el movimiento guerrillero, en el movimiento social y popular, adelantarlos en torno a luchas en que nos sintamos recogidos e identificados las mayorías.

Creemos que se han generado condiciones para unificar a todos los que estamos por un nuevo país y en función de otras alternativas para la nueva Colombia.

Noviembre 10-03

“Estos jueces están por encima de la política en Miami"

“Estos jueces están por encima de la política en Miami" Bernie Dwyer
Radio Habana Cuba
2003-12-23


(En la foto: Paul McKenna)


La Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito en Atlanta ha fijado el 10 de marzo como fecha para escuchar las apelaciones interpuestas por los abogados de la defensa de los cinco prisioneros políticos cubanos quienes actualmente cumplen severas sentencias en prisiones estadounidenses en varios estados de la Unión. La apelación tendrá lugar en la Corte del Distrito de Miami en el Distrito Sur de la Florida donde la defensa tendrá quince minutos para emitir sus argumentos. Bernie Dwyer, de Radio Habana Cuba, conversó, vía telefónica, con el abogado defensor Paul McKenna, uno de los miembros de la defensa que representa a Gerardo Hernández, el jueves 18 de diciembre en Miami. El Sr. McKenna dijo a RHC que la presentación de los argumentos orales es como cuando se cubre el cake con el merengue y que la larga espera por fin a llegado a su fin. Comentó que se siente muy bien por los Cinco y muy motivado por el valor que ellos han mostrado.

[Bernie Dwyer]: Después de una larga espera, ha sido fijada la fecha del 10 de marzo para la presentación oral de los argumentos a favor de sus clientes, lo que tendrá lugar en Miami. ¿Qué importancia tiene que la audiencia sea en ese lugar?

[Paul McKenna]: Estamos muy entusiasmados porque tendremos la oportunidad de dirigirnos a la corte de apelaciones y hablar de los errores que se cometieron en el juicio a Gerardo Hernández, mi cliente, y a los otros cuatro. Realmente esperamos con impaciencia esa oportunidad. Tendremos una nueva corte. Estos tres jueces* son de la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito en Atlanta y ellos viajan a diferentes lugares y ahora irán a Miami para este caso. No me preocupa que el lugar escogido sea Miami porque estos jueces están por encima de la política en Miami. Ellos han tomado importantes decisiones legales en el pasado que van en contra de la llamada comunidad de exiliados cubanos en Miami. Por eso confío en que estos jueces darán un veredicto justo e imparcial después de escuchar nuestros argumentos orales y analizar los informes.

[BD]: ¿Afecta en algo el hecho de que la presentación será en Miami al principal aspecto de su apelación, o sea, que ellos no tuvieron un juicio justo en allí?

[PMK]: No, eso no signignifica nada y le diré por qué. La razón por la que no queríamos el juicio en Miami era por el jurado. El jurado lo conforman personas que viven en la comunidad. Viven y trabajan allí. La composición de esa comunidad es predominantemente hispana y la gran mayoría de la población hispana es cubana. Esa era la razón. Los tres jueces que decidirán esta apelación no son cubano-americanos, no son exiliados, y no viven en la comunidad sino en Atlanta, donde trabajan. Es por eso que no me preocupa en lo absoluto que la presentación oral sea en Miami. Esos jueces son diferentes al jurado. Ellos son nombrados de por vida. Ellos son nombrados después de un análisis y recomendación del Senado de Estados Unidos y después de un proceso de nominación y confirmación. Creo firmemente que estos jueces son verdaderos juristas que respetan la ley y no se dejan llevar por las emociones sino que toman sus propias decisiones basados en la ley. Eso es lo que creo y lo que espero en este caso.

[BD]: O sea que el hecho de que los jueces vayan a Miami y que la presentación sea allí es solo una cuestión de conveniencia. ¿No es así?

[PMK]: Absolutamente. Sucede todo el tiempo y no creo que tenga influencia alguna en el resultado. No estoy preocupado por eso. Estos no son jurados. No viven ni trabajan en la comunidad. Estos son jueces profesionales que están por encima de la política, de las luchas y de los asuntos de los exiliados. Son juristas. Ellos van a tomar una decisión legal. Todo consiste en eso. Realmente es más conveniente para todo el mundo que ellos vengan aquí y no estoy preocupado por eso.

[BD]: ¿Sabe usted si estos jueces han estado vinculados a alguna otra decisión legal relacionada con Cuba?

[PMK]: No puedo hablar de jueces en específico en el panel porque a veces no sabes quiénes son hasta que llegan y puede que haya hasta un juez visitante en el panel. Pero puedo decir que la corte de apelaciones ha trabajado en muchos casos relacionados con Cuba. Por ejemplo, la última decisión importante fue la del caso del niño Elián González. Hubo muchos casos y muchas demandas relacionadas con eso y la Corte de Apelaciones nunca trató de interferir para tratar de mantener a Elián González aquí en Estados Unidos. Esa fue una decisión importante. Si hubiese sido otra, la misma hubiera tenido un carácter político pero no creo que esta corte decida los casos por motivaciones políticas. Realmente no lo creo. Pienso que lo hacen teniendo como base la ley.

[BD]: O sea, solo para aclarar bien las cosas: serán tres de los doce jueces del Undécimo Circuito de la Corte de Apelaciones de Atlanta los que viajarán a Miami para la presentación oral de los argumentos. ¿No es así?

[PMK]: Correcto. Hay otra cosa que quisiera señalar y es que esta apelación es muy compleja. Hay muchos temas involucrados aquí. Se trata de un juicio que se demoró seis meses. Se trata también de un archivo de documentos voluminoso y complicado. La presentación oral será breve pero ellos darán su veredicto basándose principalmente en los informes escritos que les hemos entregado y en los archivos que les enviamos para su análisis. La presentación oral será algo así como ponerle el merengue al cake. Para mí es una parte importante del proceso pero no la más importante. Lo más importante fueron los informes que presentamos.

[BD]: El equipo de la defensa tiene solo 15 minutos para presentar los argumentos de los cinco. ¿Qué espera lograr en tan poco tiempo?

[PMK]: Es como una entrevista en la que uno da argumentos cortos y quizás ellos tengan preguntas, lo que indicaría la dirección en la que ellos van en el caso. Pero de nuevo te digo que la presentación oral en un caso tan complejo no es un punto culminante, no es la parte más importante. La parte más importante fue el informe y el informe respuesta que presentamos. Sabemos que la corte de apelaciones lee esos informes y que tomará su decisión basándose en los informes presentados por todas las partes y, en menor medida, en las presentaciones orales.

[BD]: ¿Estarán presentes los acusados durante la audiencia oral?

[PMK]: No, los acusados no tienen el derecho de estar presentes durante la presentación oral de los argumentos de su apelación. Lamentablemente, solo los acusados que se encuentran en libertad bajo fianza pueden asistir.

[BD]: ¿Será pública la audiencia?

[PMK]: Sí, sera una audiencia pública abierta. Todo el que desee asistir, incluyendo los familiares y la prensa, podrá hacerlo. Solamente no podrán asistir con cámaras o grabadoras.

[BD]: Recordando la publicidad y las protestas ocurridas cuando el juicio en Miami, ¿espera que se repita ese circo esta vez?

[PMK]: No, la corte de apelaciones es la más cercana a la corte suprema de los Estados Unidos , la más alta corte de nuestro país. Merece mucho respeto. Es una atmósfera muy seria. Ellos no van a permitir en lo absoluto una atmósfera de circo. No lo permitirían. Se trata de un escenario muy, pero muy serio en el que todos tratan de definir lo que la ley y la justicia requieren, no la política. Es ahí donde trataremos de que se haga justicia ahora.

[BD]: Después de que se presenten los argumentos orales el 10 de marzo, ¿cuánto tradarán los jueces para tomar una decisión?

[PMK]: Normalmente, después de la presentación oral, la decisión se toma entre 30 a 90 días.

[BD]: ¿Cómo se siente usted ahora que se ha fijado una fecha para la presentación oral?

[PMK]: La manera en que me siento siempre depende de esos cinco hombres. Tengo comunicación con ellos todo el tiempo y ahora acabo de recibir postales de felicitación por la Navidad de todos ellos y me siento muy bien por los Cinco. Me siento motivado por su coraje y por su confianza en su caso. Siempre me he sentido motivado por las cinco personas a las que representamos, que son muy especiales. Eso es lo que me motiva. Es muy fácil sentirse así representándolos a ellos.

[BD]: Así que usted cree que la mayor parte de la espera ha terminado. Se ha fijado el 10 de marzo como fecha y ahora es solo una cuestión de esperar. ¿No es así?

[PMK]: Tienes toda la razón. Es como el noveno inning en el béisbol. Estamos en el último inning de un largo juego.

* Los tres jueces que presidirán la corte el 10 de marzo serán anunciados el 24 de febrero.

(Esta entrevista fue transmitida por Radio Habana Cuba el jueves 18 de diciembre del 2003)

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Undécimo Circuito Judicial de la Corte de Apelaciones

Establecido por el Congreso en 1981. La Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Undécimo Circuito Judicial tiene jurisdicción para los casos originados en los estados de Alabama, Florida y Georgia. El circuito incluye nueve cortes de distrito con cada estado dividido en Distritos Norte, Centro y Sur.

La corte, en términos de casos presentados y definidos por paneles de tres jueces, es la corte federal de apelaciones más concurrida en los Estados Unidos con sus doce magistraturas autorizadas.

Aproximadamente tres cuartas partes de los casos se deciden por los informes presentados por las partes mientras que los demás casos incluyen vistas orales. Las presentaciones orales tienen lugar el Edificio Elbert P. Tuttle de la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos en Atlanta, Georgia, y son abiertas al público. Las vistas orales también son celebradas en Florida (Jacksonville y Miami) y en Alabama (Montgomery).

LOS MEDIOS DEL ENGAÑO

LOS MEDIOS DEL ENGAÑO «El problema está en que en el tejido de los medios, a nivel internacional y nacional, es tan brutal y tan complejo que son capaces de construir a nivel mundial una mentira y darle verosimilitud completa, alimentarla por el conjunto de los medios, prensa, televisión, radio a nivel internacional y finalmente hacerla pasar como una realidad histórica». Entrevista con Enrique Bustamante, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid.

M. H. Lagarde La Habana

Enrique Bustamante ha dedicado buena parte de su vida a estudiar el accionar de los medios de comunicación. Entre las obras que lo avalan como toda una autoridad en la materia se encuentran: Las industrias culturales en España (Madrid 1986) y La televisión en España, mañana (Madrid 1988) y su trabajo como editor y coordinador de contenidos del Plan de Difusión del Programa Star en España (Siete libros, Madrid 1990), Telecomunicaciones y Audiovisual. Encuentros y divergencias (Ed.) (Madrid 1992) con el grupo Eurocomunication Recherches, y Concentració i internationalització dels Mitjans de Comunicació (Barcelona 1994). El más reciente estudio dirigido por él es: Hacia un nuevo sistema mundial de comunicación. Las industrias culturales en la era digitaliversidad.

La Jiribilla conversó con el profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid y también director de la revista Telos, a propósito de su visita a La Habana como invitado al 25 festival del Nuevo Cine Latinoamericano. La entrevista tuvo lugar en un estudio improvisado en el quinto piso del Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográfica, ante las cámaras del equipo de realización de la viodeteca Contracorriente, un nuevo proyecto del ICAIC que ya reúne una serie de entrevistas con importantes personalidades del pensamiento y las artes a nivel mundial. A continuación les ofrecemos a nuestros lectores una versión resumida de una conversación que se extendió a lo largo de casi cuarenta minutos.

Según Ignacio Ramonet desde hace unos 15 años, con el incremento de la globalización, se ha perdido el sentido de lo que antes se conocía como el cuarto poder, o sea, el papel de contra poder que jugaban los medios de difusión. ¿A que cree usted que se debe ese cambio?

Creo que el proceso de perdida de especificidad, de desigualdad de los medios de comunicación, es anterior a la globalización. Desde el momento en que se inicia un proceso de concentración de los medios, sobre todo en los grandes países desarrollados, los grupos de comunicación comienzan a vincularse a los grupos financieros. En Estados Unidos ocurre hace ya varias décadas. Comienzan a vincularse también al poder político y finalmente encontramos una curiosa circunstancia en la que los medios, en lugar de ser los controladores del poder político o económico, son una herramienta del poder económico. En unas ocasiones, para controlar el público, en otras, para controlar al propio poder político. El proceso de globalización lo que hace es acrecentar ese fenómeno de forma que los grandes grupos internacionales multimedia no solamente tienen poder en su país de origen, sino que este trasciende las fronteras nacionales y comienzan a ganar en influencia en otros países a nivel internacional.

Pienso que la función de los medios en el capitalismo siempre ha sido la misma. Recuerdo ahora el papel que jugó el Journal que dirigía Hearst durante la guerra cubano-hispano-norteamericana. Es bastante similar a lo que está pasando ahora, lo que han hecho los medios con la guerra de Iraq. Aunque se sigue haciendo lo mismo, en un artículo reciente, usted señalaba que ahora el público es capaz de darse cuenta de esa manipulación. Según ese texto, en las manifestaciones contra la guerra en Iraq que tuvieron lugar en España, había un cartel que se repetía y que asociaba a la televisión con manipulación.

Entre los ejemplos clásicos, cuando los grupos de comunicación eran manipulados por el poder político o, a veces, controlaban o intentaban limitar el poder político, y la actual situación, hay una enorme distancia. Los grandes grupos se han hecho tan monstruosos en su tamaño, tan gigantescos, que se han imbricado estrechamente con el poder económico y político y, en muchos casos, esa diferencia es imposible de establecer. Por ejemplo, me refiero al grupo Fox, el grupo Murdoch, en los EE.UU., su papel y su sinergia con la administración Bush. O me refiero a un caso límite en Europa que es el grupo Berlusconi. El grupo que controla tres canales de la televisión privada, alguna parte de la prensa y del mayor aparato publicitario mediático se ha combinado ahora con el puesto de primer ministro y, en consecuencia, con el control del aparato público, estatal, sobre todo de la radio y la televisión pública. Podemos decir que Berlusconi es el primer ministro, el primer presidente del gobierno que controla, al mismo tiempo, el monopolio privado y el monopolio público. Ese grado de control yo creo que no se había desarrollado nunca. Pero sin llegar a ese extremo límite, en España hemos visto como el gobierno simultáneamente privatizaba las grandes empresas públicas, y esas empresas públicas, una vez privatizadas, compraban los grandes medios y los controlaban a favor del gobierno que finalmente les había hecho el gran favor de la privatización. Esa imbricación nunca se había dado con tal intensidad y con tal sistematicidad, de manera que hoy tenemos en muchos países occidentales una maquinaria de poder, de control, que ya no es para limitar el poder político, para denunciar la corrupción, para denunciar la falta de democracia, sino al contrario, para ayudar a los gobiernos y al poder económico a controlar al país y a los ciudadanos. Yo decía en ese artículo que, felizmente, en algunos casos límites, como en el caso de la guerra de Iraq, se comprueba que los ciudadanos no son tontos. Y el dibujo español es muy claro: 88 o 90 por ciento de la población, en todas las encuestas, incluyendo las oficiales, está contra la guerra en una posición muy directa. En cambio, el 99 por ciento de los medios estuvo a favor de la guerra. Estamos hablando de cómo los medios tergiversan completamente su función y se convierten en una máquina de propaganda al servicio del poder económico y político. Quiero ser optimista y, en ese sentido, pienso que hay toda una serie de casos que demuestran que la población, una parte importante de esta, tiene unas conexiones de comunicación enormes, unos nexos sociales que le permiten protegerse frente a esa amenaza permanente de los medios. Pero tampoco soy excesivamente optimista. Me refiero a que los medios tienen una enorme capacidad para fijar la agenda de noticias, temática y, dentro de cada punto importante de esa agenda, imponer cuáles son las salidas políticamente correctas. De forma que, a corto plazo, el poder económico y político controla a la opinión pública. En el caso español, hemos visto manifestaciones gigantescas contra la guerra, pero también que unos meses después, en las elecciones municipales, esa hostilidad de la población contra el gobierno no se ha visto reflejada en el resultado electoral. Eso implica que una parte importante de la población busca información, es activa, tiene fuentes diversas, pero las estadísticas lo dicen: el 52 por ciento de la población española solo tiene información a partir de los telediarios, de los informativos de televisión y esa situación es realmente peligrosa. Implica que hay que crear mucho más activamente una red alternativa de comunicación.

Sucede ahora un fenómeno interesante: la mentira se ha convertido en parte de la agenda de los medios. Estoy pensando, por ejemplo, en el falso rescate de la soldado Lynch, el guanajo de Bush en Iraq que era de cartón, las falsificaciones de The New York Times respecto al propio rescate de la Lynch. Sin embargo, se acepta todo eso con un cinismo y una impunidad increíble. Ya no ocurre, por ejemplo, un escándalo como el Watergate, a pesar de las mentiras que usó la administración para invadir Iraq.

Hay una larga historia de mentiras de los grandes medios. Los inventos de los norteamericanos. Estamos hablando de lo que pasó en la guerra de Vietnam, donde ellos inventaron el incidente con que querían justificar la guerra. La guerra de Iraq se ha producido a una gran escala, la inmensa mayoría de los medios ha alimentado la psicosis creada sobre las supuestas armas de destrucción masiva. No es que los medios no digan la verdad, o digan solo una parte de la verdad, o incluso generen su propia información, el problema está en que el tejido de los medios, a nivel internacional y nacional, es tan brutal y tan complejo que son capaces de construir a nivel mundial una mentira y darle verosimilitud completa, alimentarla por el conjunto de los medios, prensa, televisión, radio a nivel internacional y finalmente hacerla pasar como una realidad histórica. Creo que eso es lo nuevo. Lo nuevo también es que eso se hacía antes solamente por razones políticas o de poder, ahora se hace también como mecanismos de funcionamiento habitual de los medios. Me explico. En los últimos años se han estado produciendo toda una serie de casos en los que se encuentra a periodistas que han distorsionado la información, han creado acontecimientos, inventado reportajes. Los medios los presentan como una especie de aberración individual, como si fueran casos individuales, pecados perfectamente subsanables para el futuro. El problema es que la máquina mediática produce mentiras y produce mentiras ya de forma sistemática, en función de su propia política comercial. Es decir, la competencia publicitaria ha llegado a tal calibre, a tal punto, que finalmente los medios tienen una presión forzosa, permanente, para construir en un gran espectáculo mediático el acontecimiento de cualquier información. Eso implica que una enorme cantidad de noticias auténticas, importantes a nivel social, sean eliminadas, censuradas, simplemente porque no tienen una visión mediática suficientemente espectacular. Y, en cambio, determinados acontecimientos, incluyendo las mentiras mediáticas, creados por los propios medios en función de su propia lógica, se convierten en elementos fundamentales de la agenda siempre que tengan ciertas características: de ruptura, de anormalidad, imágenes espectaculares. Y viniendo de la televisión, ese proceder se impone al conjunto del sistema mediático. Ahí nos encontramos algo mucho más peligroso: los medios crean finalmente su propia realidad y son cada vez más autistas respecto a la realidad social.

En esa dinámica es perfectamente lógico que algún periodista sobrepase los límites e invente todo a nivel individual, pero cuando lo inventa en el aparato de sistema mediático no pasa nada porque todo el sistema mediático se realimenta y la red de mentira está perfectamente montada por el conjunto del sistema mediático tanto a nivel internacional como nacional. Lo peligroso es cómo la lógica publicitaria comercial se alía con la lógica del poder político y finalmente confluyen en el caso Berlusconi y el caso Bush.

Hablando ahora de la televisión española, usted también ha dicho que después del franquismo, España esperaba hacer en materia de televisión, lo que se hacía en Europa. Sin embargo, no fue eso lo que pasó. Quien lea los periódicos o internet se da cuenta de que todos los días hay una crítica sobre el aumento de la telebasura en España. ¿Sucede lo mismo con la prensa escrita?

El tema de la telebasura es un tema más internacional y es creado desde dos polos: Europa y Estados Unidos. Primero, durante años, los formatos de los reality venían de EE.UU. Ahora tenemos el «orgullo» de que es una empresa multinacional europea la que está creando formatos como Operación Triunfo, como Gran Hermano y lanzándolos a nivel mundial. La televisión ha llegado a tal nivel de comercialización, a una presión publicitaria tal, que lo que menos nos importa es la realidad. Pero tampoco la ficción es adecuada porque ella es claramente irreal y resulta un simulacro ante el ciudadano. Es un panorama bastante peligroso porque se constituye lo que los norteamericanos llaman, muy apropiadamente, el killer format, el formato asesino. El formato asesino, que tiene un enorme éxito y relativo bajo costo, consigue prácticamente eliminar el resto de la programación. Toda la programación de la cadena de televisión se acumula, se reaprovecha. El Gran hermano, los personajes del Gran Hermano, las historias del Gran hermano. Es un programa que finalmente se programa tres y cuatro veces a la semana, pero coloniza toda la programación verticalmente y las otras cadenas tienden también a copiarlos, a imitar su formato, realizan clones. Finalmente ese formato asesino mata la diversidad del todo en el sistema televisivo. Pero luego se traslada a la prensa. La prensa, para poder tener éxito, empieza a tener su Gran Hermano y sus personajes como si fuera la realidad social fundamental. A partir de eventos extramediáticos se constituye una falta absoluta de diversidad, de pluralismo, de atención a la realidad social, a los problemas sociales reales y todo queda minimizado por una ficción mediática que nadie sabe si es realidad o si es ficción. Ese proceso de comercialización extrema se da en toda Europa. La televisión pública ha retrocedido y tiene menos peso, menos influencia, menos audiencia y hay una tentación de la red de televisión pública de contaminarse en la lucha por las audiencias. El caso español es extremo, como lo sería seguramente el portugués y, en parte, el italiano. La televisión pública no tiene una tradición de servicio público como la BBC o las cadenas francesas o alemanas. Ese servicio nace con la constitución, en el año 80. No hay una conciencia social suficiente sobre el servicio público. Existe, más bien, una tradición de que los gobiernos manipulan sistemáticamente la televisión pública y la televisión pública no tiene tampoco una financiación autónoma del dinero público, sino que vive de la publicidad, compite ferozmente en el mercado con las trasnacionales y termina finalmente haciendo lo mismo que la televisión privada para poder financiarse y mantener la audiencia. Lo paradójico en España es ver un presidente del gobierno como el señor Aznar, quien en público se lamenta de la telebasura cuando él es el patrón de la fábrica fundamental de telebasura que es Televisión Española. Digamos que es una situación bastante parecida a la italiana en la que Bertlusconi denuncia a la televisión pública por criticarlo mientras la manipula.

En la prensa escrita se da el fenómeno de lo que pudiéramos llamar la notibasura. Recuerdo ahora el papel que jugó El País con el golpe de Estado del año pasado contra Venezuela y la campaña que ha desatado recientemente contra Cuba. Creo que en eso, más que el dinero influyen las alianzas políticas, la sinergia de la que usted hablaba.

Desde hace 30 años para acá, el sistema mediático ha cambiado radicalmente de estructura. Hace 30 años que participé en un estudio internacional sobre los grandes periódicos de elite que daban la agenda del debate del espacio público.

Entonces, la prensa y la televisión actuaban como grandes cajas de resonancia, como si fueran simples plataformas de la prensa seria. Eso ha cambiado radicalmente. La televisión ha impuesto su ley a nivel del conjunto del sistema mediático. Y ahora vemos que ocurre lo contrario, la televisión crea los elementos básicos de la agenda del debate público y la prensa, incluso la más seria, no tiene más remedio que seguirla porque si no pierde audiencia. Nos encontramos con un periódico como El País, que era el periódico por definición de referencia en España, generado por la transición democrática, identificado con la democracia y que de pronto le dedica tres o cuatro páginas al compromiso de la boda real del príncipe. O le dedica dos páginas a la Operación Triunfo. Estamos hablando de un periódico que es parte de un grupo mediático que tiene una cadena de radio, la principal española, que tiene televisión, que tiene canales temáticos de cable y, por tanto, cada medio actúa de plataforma comercial de los restantes. Esto es muy peligroso porque la prensa se ha constituido en el único espacio fundamental del debate público. Eso está cambiando radicalmente, la prensa está perdiendo su justificación de existir, su capacidad de generar un debate público. En España ya ahora hay temas sociales fundamentales que apenas aparecen en la prensa escrita o aparecen de forma muy marginal.

También se habla por ejemplo en el caso de El País de los compromisos que tiene con Gustavo Cisneros en Venezuela o de sus intereses por llegar a parte del mercado de Miami. ¿Influyen también esos intereses económicos?

La teoría de los grandes grupos es que mientras más fuertes sean, más independientes se vuelven del poder político. La realidad nos demuestra que ocurre exactamente lo contrario. Cuando un periódico como El País, El Mundo o ABC, cualquiera que sea su ideología de partida, comienzan a formar parte de un gran conglomerado que trabaja en el mundo editorial, del disco, del cine, de la televisión, pero finalmente también en la construcción y que tiene inversiones en la banca, etc, ya no es un problema de la independencia de los mass media, sino una cuestión de que los intereses múltiples se entrecruzan de tal forma que ese grupo y su medio no tienen más remedio que estar con el poder económico. Puede cometerse alguna veleidad para diferenciarse comercialmente en temas sociales o políticos, pero nunca en el tema económico. En el tema económico, el discurso único es tajante porque es ahí donde tienen sus intereses.

Al igual que el cuarto poder, otro de los clichés de la llamada democracia occidental es el de la libertad de expresión. ¿Usted cree que existe la libertad de expresión?

La libertad de expresión, digamos, es un elemento fundador de la democracia. Pero, en la práctica, la libertad de expresión en una economía de mercado ha quedado cada vez más confinada a los grupos privados. Durante una larga época vimos cómo periódicos de partidos, de sindicatos, no podían competir, en parte, no por la elección del espectador, sino por la presión comercial. No me refiero a una cuestión teórica, pues trabajé en una revista durante cuatro años, durante la transición del franquismo, que agrupaba toda la oposición a Franco y que cuando llega la democracia, la presión publicitaria la ahoga y tuvimos que cerrar. Paradójicamente, una revista que había luchado contra el franquismo tuvo que cerrar cuando vino la democracia. Ese ejemplo creo que es muy ilustrativo de cómo es la presión publicitaria y del mercado que ha venido favoreciendo a los grupos privados. Eso va forzando a un proceso de concentración cada vez mayor y son los grandes grupos los que determinan y usurpan la libertad de expresión y deciden quién tiene libertad de expresión o no. Pero no solo a nivel del público, también de los escritores, de los periodistas, de los intelectuales. Hemos visto como los grandes grupos crean sus propias cuadrillas de intelectuales. Y esos intelectuales están ahí en la medida en que apoyan el pensamiento del medio. Si critican u opinan de forma diferente, son eliminados. Los que permanecen, tienen una gran repercusión mediática, en la prensa, en la televisión. No pasa nada si no hay un gran intelectual en un campo, el grupo lo inventa, lo crea. Hay intelectuales mediáticos que no tienen un solo libro, una sola obra sobre su especialidad y pasan por ser grandes expertos en su campo. Los ha construido el medio. Como mucho, tres o cuatro grandes grupos, como pasa en el caso español, son los que controlan toda la agenda pública, social, cultural. Deciden hasta qué tipo de poesía se publica. Solo algunas corrientes de la poesía serán apoyadas. Por ejemplo, corrientes de poesía no comprometidas políticamente, porque son las que están vinculadas a los grupos mediáticos. Llegan a todos los terrenos de la agenda, a todos los terrenos de la sociedad. Finalmente el espectador no tiene ninguna posibilidad de actuar ni de expresarse.

Acaba de empezar en Ginebra la Cumbre de la Sociedad de la Información. ¿Cree que esta cumbre ayudará a disminuir la diferencia que existe entre los países ricos y los países pobres? Naciones ricas que cuentan con toda la tecnología y naciones pobres llenas de analfabetos para los que el invento de Gutember es todavía una opción de futuro.

Yo creo que debíamos ser muy cautos, muy precavidos, cuando hablamos de sociedad de información. Primero, llevamos alrededor de 35 años hablando de Sociedad de Información en teoría. En los 70, nos prometían maravillas con la sociedad de información. Eso ha terminado en los noventa con Negroponte o con Bill Gates, también prometiéndonos que mercado más sociedad de información será libertad para todos.

Windows para todos…

Bill Gates, incluso, llegó a prometer que sería el reinado de la pequeña y mediana empresa porque la sociedad de información haría imposible los grandes grupos. Y lo decía él, que tiene en sus manos el mayor grupo mundial de informática. Creo que ese discurso sobre el concepto de sociedad de información es absolutamente lamentable, un discurso vinculado al poder. Yo lo llamo una utopía consoladora porque es la promesa de una felicidad futura a cambio de que nos quedemos quietos en el presente y que nos acomodemos a todos los desequilibrios e injusticias de la sociedad. Finalmente, lo que estamos viendo es que esa supuesta sociedad de información es un proceso lento, en transición, que se da mucho más rápido en países muy industrializados, también en los sectores más minoritarios de la población y que genera desequilibrios por donde pasa. Me refiero, incluso, al caso norteamericano. En EE.UU. la población tiene un 50 por ciento de acceso a internet, pero el otro 50 por ciento está peor que antes porque tiene menos posibilidades de defenderse. En Europa es de 35 o 40 el por ciento de conexión a internet, y el resto, el 60 por ciento, está peor. En América Latina algunos países tienen solo el 2 por ciento. Es un proceso bastante lento que debíamos revisar críticamente planteándonos qué necesidades sociales realmente viene a cubrir, trabajando de forma experimental sobre la realidad, no con ensayísticas utopías maravillosas. Debemos ver, en cada sociedad, qué sociedad de información es la adecuada. Me refiero a un ejemplo concreto, el modelo norteamericano de que todos vamos a tener en nuestra casa el acceso a internet de banda ancha. Eso es absolutamente imposible en los próximos cien años. Para empezar, por lo que usted decía: la mayor parte de la población de la tierra no ha tomado nunca el teléfono en sus manos y cuando una parte importantísima de la población pasa hambre y está en la miseria, pensar en darle acceso a la Sociedad de la Información es absolutamente ridículo. Hay que darle acceso primero a los bienes básicos de supervivencia. Pero incluso, pensando en proyección de futuro, las sociedades europeas son sociedades de dos tercios. Dos tercios están en una situación soportable, hasta la clase media y un tercio está en la marginación. Las sociedades latinoamericanas son sociedades de un tercio, un tercio vive bien y el resto está absolutamente en la miseria. Pensar en el modelo europeo o norteamericano de cada uno en su casa un ordenador con acceso a internet o banda ancha telefonía móvil, es imposible. Es un sueño que nos venden para que nos conformemos de nuevo con una situación cada vez más injusta y más desequilibrada. Tenemos que pensar en aprovechar la tecnología de la información para las necesidades reales de nuestras sociedades.

Ramonet hablaba también de la creación de un quinto poder como alternativa.

Soy muy prudente en esas cosas porque la existencia de minorías con solo uno o dos por ciento de la población con acceso a internet realmente impide que se constituyan en un contrapoder a los grandes grupos. Tenemos que ser un poco más prudentes y no caer en el error, como hace algunos años, de unirnos a la última tecnología, como es el caso de internet de banda ancha, sino aprovechar todo el sistema de medios que tenemos a nuestro alcance. En América Latina hay redes de video importantísimas de grupos alternativos, educativos, cultural, ficcional, hay televisión local, radios comunitarias… Enlazando todo esos medios, es posible que lleguemos a construir un cierto poder, un contra poder. No repetiremos los errores de los años setenta cuando algunos pensaban que creando medios alternativos se creaban movimientos sociales. Siempre es al revés, los movimientos sociales generan los medios alternativos necesarios para la lucha.

Ricardo Alarcón: “La democracia cubana no se agota en la representación formal, sino que incorpora mecanismos y formas de la democracia directa”

Ricardo Alarcón: “La democracia cubana no se agota en la representación formal, sino que incorpora mecanismos y formas de la democracia directa” Pascual Serrano
Rebelión

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Ricardo Alarcón, de 66 años, es sin duda una de las figuras más lúcidas de la Administración cubana, Quizás el mejor conocedor en Cuba de la política de EEUU. Tras vivir durante más de catorce años en Nueva York, es el presidente de la Asamblea Nacional desde 1993 y el diplomático encargado de los asuntos relacionados con EEUU. En esta extensa, e intensa, entrevista afronta sin evasivas más de veinte preguntas sobre la democracia cubana, las condiciones de vida en la isla, las relaciones con Estados Unidos, la situación internacional o la situación de los cinco cubanos encarcelados en prisiones norteamericanas.

El sistema cubano es objeto frecuente de críticas por quienes le acusan de ausencia de partidos políticos y de elecciones del tipo de las celebradas en los países neoliberales. ¿Puede explicar brevemente cómo funciona el sistema electoral cubano y cómo puede garantizarse la pluralidad?

Cuba no es el único país del mundo donde no existen ni partidos ni elecciones del tipo conocidos "en los países neoliberales". También es sabido que en la casi totalidad de esos países tales partidos y elecciones no parecen disfrutar de mucha credibilidad entre los electores.

El sistema electoral cubano responde a una concepción completamente diferente a la que caracteriza el modelo que todavía sigue siendo llamado de "democracia representativa" a pesar de que cada día representa a menos personas. Como toda organización a escala del estado-nación la nuestra también tiene un carácter representativo pero no se agota en la representación formal, en la apariencia, sino que busca la participación directa de la gente en las instancias representativas. Incorpora lo más posible mecanismos y formas de democracia directa en estructuras de carácter inevitablemente representativo.

El sistema del poder popular se sustenta en la circunscripción electoral, su célula básica a partir de la cual se desarrolla todo lo demás. Allí comienza el proceso electoral. En cada circunscripción se realizan reuniones abiertas y públicas, en las que cualquier vecino propone a cualquier otro como candidato a delegado por la circunscripción correspondiente. La ley exige que en cada circunscripción haya al menos dos candidatos. Entre ellos el día de las elecciones mediante voto secreto se elige a quien será el delegado que para serlo deberá recibir más del 50% de los votos. Esos delegados integran las asambleas municipales que tienen la responsabilidad principal en las etapas siguientes del proceso electoral. Hasta 1992 las asambleas municipales elegían a quienes representarían a cada municipio en la asamblea provincial respectiva y en la Asamblea Nacional. Desde ese año las asambleas municipales postulan a sus candidatos a delegados provinciales y a diputados nacionales y los presenta al voto libre y secreto de los electores. Para resultar electo a esas instancias se requiere igualmente obtener más del 50% de los votos. La ley establece que hasta la mitad de los diputados y delegados provinciales podrán ser personas que también sean delegados de circunscripción.

En nuestro caso no son los partidos, ningún partido, quienes seleccionan a los candidatos. Cada elector tiene la capacidad de hacerlo. Para llegar a ser candidato sólo requiere ser propuesto por alguien y desde luego aceptar la postulación. No hace falta disponer de un centavo ni contar con una maquinaria electoral (lo que en otros países llaman partidos). Está terminantemente prohibida cualquier forma de campaña en favor de ningún candidato. Las comisiones electorales son las encargadas de colocar en los lugares de mayor concurrencia de la comunidad los datos biográficos que identifican a los candidatos. Todos pueden postular y todos pueden ser postulados. Se me hace difícil imaginar mayor pluralidad o más representatividad real. Ahí radica probablemente la principal explicación de la elevadísima votación en todas nuestras elecciones a pesar de que el voto es voluntario: los electores saben quienes son los candidatos, saben cómo y porqué aparecen en las boletas y sobre todo saben que ellos –los electores- participaron realmente en el proceso.

Desde 1976, cada dos años y medio, hemos hecho tales elecciones y en ellas la tasa de renovación (elección de personas para ocupar el cargo por primera vez) ha superado como promedio nacional al cincuenta por ciento y en varias ocasiones la renovación ha sido mucho más alta (personalmente cuando fui elegido diputado por primera vez era uno entre el 85% de diputados que nunca antes lo habían sido y presido ahora una legislatura cuya membresía es nueva en sus dos terceras partes).

Desde aquel año centenares de miles de compatriotas han sido propuestos o elegidos y han sido millones los que han participado directamente en su postulación y elección. Es un sistema que, como toda obra humana, puede y debe ser perfeccionado constantemente. Pero me atrevo a asegurar que posee lo más importante: credibilidad y apoyo del pueblo que lo identifica como suyo. Sobre eso tengo millones de testigos.

¿Cómo se justifica que el presidente cubano sea el mismo desde el año 1959?

Bueno tengo que decir que no es el mismo desde el año 1959. El compañero Fidel Castro es nuestro Presidente desde que fue electo por la Asamblea Nacional en 1976. La justificación son sus méritos personales que son muchos, su indiscutible capacidad como dirigente y su excepcional dedicación al trabajo que han llevado a la Asamblea a reelegirlo desde la fecha que indiqué. Primero tuvo que ser propuesto como diputado por la Asamblea Municipal de Santiago de Cuba y obtener la elección como tal, mediante voto libre y secreto y después ser propuesto como Presidente y elegido en la Asamblea Nacional con el mismo procedimiento de votación.

Existen diferentes sectores anticastristas que argumentan que el bloqueo de Estados Unidos a Cuba es un error en la medida en que permite al gobierno cubano excusarse en ese bloqueo para impedir reformas, ¿qué opina de ello?

Es una tontería que malamente envuelve un cinismo repugnante. El bloqueo –o más bien la guerra económica- es un crimen abominable contra todo el pueblo de Cuba, no es una excusa sino un intento de genocidio conforme a la letra de las Convenciones de la ONU y como reconocían en el Departamento de Estado ya en 1959 cuando en documentos ahora desclasificados puede leerse que el objetivo de esa política era "causar hambre y desesperación" en el pueblo cubano. Cuando me han hecho esa pregunta periodistas de Estados Unidos alguna vez he respondido: convenzan a Washington a que nos quite la "excusa" y levante el bloqueo, que se atreva a levantarlo aunque sea por un tiempo limitado, digamos por un año.

El presidente norteamericano ha anunciado la restricción de permisos de ciudadanos de su país para viajar a Cuba, algo que ha coincidido con la decisión del gobierno cubano de facilitar la entrada a la isla a todos los cubano-norteamericanos que lo deseen. ¿Cómo interpreta esa contraposición de criterios?

No solo han "anunciado" restricciones sino que están imponiendo diversas medidas de control y presiones en los aeropuertos y han multado y amenazan con acciones judiciales a centenares de ciudadanos de Estados Unidos por haber viajado a Cuba. De nuevo este año ambas Cámaras del Congreso aprobaron una legislación que habría puesto fin a la aplicación de esas restricciones y otra vez –ya antes había sucedido- la jefatura parlamentaria "democráticamente" eliminó el texto que había sido aprobado con amplia mayoría. Por nuestra parte hemos seguido y seguiremos una política de apertura y acercamiento hacia la comunidad de origen cubano allí radicada, la mayoría interesada en una relación respetuosa y constructiva con su país de origen. El contraste entre ambas políticas es bastante ilustrador: Washington mantiene exactamente la misma política durante más de cuarenta años y se empeña en aplicarla siempre con mayor rigor, Cuba, por su parte, aunque de esa comunidad han salido los mercenarios y terroristas que nos atacan, ha ido desarrollando con madurez y responsabilidad el diálogo y la comunicación con su emigración. El contraste dice bastante acerca de la confianza de cada cual acerca de su sociedad y sus valores. Abrimos las puertas a los cubanoamericanos y a los norteamericanos y no nos preocupa que vengan todos los que quieran hacerlo. ¿A qué teme el señor Bush?

Las relaciones entre Cuba y la UE pasan por difíciles momentos. Ustedes han acusado a los gobiernos europeos de plegarse a los intereses de Estados Unidos. ¿Qué razones o beneficios cree que persiguen los gobiernos de la UE adoptando ese papel?

Washington ha dejado constancia muchas veces de su satisfacción por el apoyo que Europa les da en su política contra Cuba. Desde la época de Clinton cuando suscribieron el llamado "entendimiento" que en la práctica significaba la renuncia europea a cambio de nada a su oposición a la ley Helms-Burton y su apoyo a la política de subversión que dirige Estados Unidos. La UE sencillamente actúa como un eco de la maquinaria propagandística y diplomática de Estados Unidos respecto a Cuba. Las razones: el servilismo de algunos y la debilidad o falta de coherencia de otros. ¿Beneficios para Europa? Desde luego, ninguno. Pero no nos angustiamos. En Europa cada vez habrá más cuestionamiento al seguidismo impuesto por ciertos personajes que no vale la pena nombrar y que encarnan una especie de neofascismo domesticado por Washington.

El gobierno cubano ha denunciado oscuros intereses de la Administración Bush para desestabilizar la isla y justificar una intervención norteamericana. ¿Qué grado de verosimilitud cree que tiene un plan de intervención militar de EEUU en Cuba?

Cada vez que les han preguntado sobre la posibilidad de una acción militar contra Cuba los dirigentes norteamericanos se han limitado a decir que no piensan atacar ahora pero nunca la han excluido en principio. Hasta el General Powell, con su fabricada imagen de "paloma", ha sido muy explícito en este sentido. El señor Bolton –subsecretario a cargo del control de armamentos- y otros funcionarios del Departamento de Estado han hecho repetidas declaraciones –las más recientes hace apenas unas semanas- acusando a Cuba de poseer y fabricar armas de destrucción masiva. ¿Qué buscan esas vulgares e irresponsables calumnias?

Paralelamente la mafia batistiana –a la que Bush debe el robo de las elecciones de 2000, no lo olvidemos- le reclama que haga precisamente eso. Recuerde que el último fin de semana del pasado mes de febrero en todo el mundo millones de personas se manifestaron contra el ataque a Iraq que ya era inminente. La excepción fue Miami. Allí ocurrió la única marcha en favor de la guerra convocada públicamente por varios grupos terroristas encabezados por Orlando Bosch –el amigo de Bush, autor de la explosión en pleno vuelo de un avión civil cubano en 1976- y un gran cartel con este lema: "Iraq ahora Cuba después".

Todo esto en el contexto del nuevo unilateralismo y la "guerra preventiva" y la amenaza de Bush de atacar cuando quiera a cualquiera. Cuba está entre los estados que la administración yanki define como "terroristas" y es el único de la lista que está a 90 millas de distancia dentro incluso de su perímetro militar defensivo: para atacar a Cuba Estados Unidos no necesita desplazar grandes fuerzas militares a través del planeta, sólo tiene que apretar un botón y el mundo no se enteraría hasta después que los cohetes habrían destrozado La Habana.

No podemos jugar con los que son riesgos reales. Por eso nos preparamos. El potencial agresor debe saber que jamás podrá ocupar nuestro territorio, aquí encontraría un Viet Nam elevado a la enésima potencia. Lo que más deseamos es que lo comprendan a tiempo.

La disidencia cubana acusa con frecuencia a la Administración cubana de corrupción, ¿qué nivel de corrupción considera que existe en Cuba?

La llamada "disidencia cubana" es sinónimo de corrupción. Ha sido inventada, fabricada, organizada, dirigida y pagada por el gobierno de Estados Unidos. Varios documentos oficiales norteamericanos desclasificados en los años 90 lo prueban. En Cuba hay manifestaciones de corrupción pues somos una sociedad humana que habita el mismo planeta donde impera un sistema que la genera constantemente. Pero no existe en los niveles de dirección del país ni entre sus cuadros principales y tampoco como fenómeno generalizado en la sociedad. Las manifestaciones de corrupción que han aparecido y contra las que luchamos sistemáticamente, se concentran sobre todo en niveles intermedios y con frecuencia, aunque no exclusivamente, están asociadas a actividades empresariales que tienen que ver con los elementos de la economía de mercado que son hoy parte de nuestra realidad. Si aquí se restableciera el capitalismo nuestros "acusadores" gozarían de lo lindo en un mar de corrupción.

¿Cuáles son los pasos administrativos que debe seguir un cubano que desee salir de Cuba y establecer su residencia en otro país?

Debe poseer un pasaporte y la visa del país en cuestión y hacer los trámites indispensables (adquirir un boleto de vuelo y reservar espacio en un avión, por ejemplo). Para establecer su residencia en otro país puede haber otros requisitos: cumplimiento del servicio social para algunos profesionales o el del servicio militar en el caso de jóvenes, requerimientos que pudieran demorar por algunos meses la salida. Hay una condición que tiene que ver con la patria potestad: los menores de edad que viajen sólo acompañados de uno de sus padres necesitan la autorización escrita del otro.

Es evidente la existencia de una ruptura del pueblo cubano entre los del interior y los que residen en Miami, ¿qué posibilidades ve de acercamiento y qué pasos se deberían dar para conseguirlo?

Lo primero es acabar con el embuste que rodea el tema de la emigración cubana a Estados Unidos y comprender que ha sido una de las principales armas empleadas por Washington contra la Revolución para desestabilizarla en lo interno y para distorsionar su imagen en el exterior. Veamos algunos datos que se pueden verificar fácilmente consultando las fuentes oficiales norteamericanas como son el Buró del Censo de Estados Unidos y el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS):

-En la década de 1950 -antes de la Revolución– Cuba ocupaba el segundo lugar en cuanto al número de emigrantes legales en Estados Unidos procedentes del Hemisferio Occidental. El primer lugar, desde luego, correspondía a México.

-Hoy por lo menos siete países están por encima de Cuba. Digo por lo menos porque para saber con exactitud cuantos son los emigrantes habría que contar a los llamados indocumentados que son varios millones y ninguno es cubano. Indocumentados cubanos había allá, y muchos, antes del triunfo revolucionario. Por algo la Ley de Ajuste cubano –concebida para privilegiar a los batistianos y para convertir la emigración en un arma desestabilizadora- repite varias veces que ella sólo se aplica a los cubanos que hubiesen llegado allá "el día primero de enero de 1959 o después". Esa frase aparece en cada párrafo de ese engendro legislativo.

-Es bien conocida la política de admitir automáticamente a cualquier cubano que pise el territorio norteamericano aunque vaya sin documentos y emplee la violencia, algo inadmisible allá según sus leyes migratorias. ¿Tiene usted imaginación suficiente para calcular cuántos latinoamericanos habría allá si Estados Unidos les abriera las puertas y aprobase para sus países una legislación como la Ley de Ajuste que sólo existe para Cuba?

-La retórica de la mafia miamense se ha pasado años hablando de "millones" de cubanos que han "escapado" de Cuba para establecerse allá. La verdad –según el último censo- es que no llegan al millón –incluyendo a sus descendientes y a los que llegaron antes del 59, que no eran pocos- y que la inmensa mayoría de ellos viajó en un cómodo vuelo de cincuenta minutos.

-Miami es la ciudad de donde más vuelos, cinco o seis diarios según la época, vienen a varias ciudades cubanas. Son vuelos repletos pese a que Estados Unidos sólo permite que transporten a cubanoamericanos. ¿Cuántas veces van a pasear a sus países de origen los millones de inmigrantes latinoamericanos que apenas sobreviven en Estados Unidos o Canadá o Europa? ¿Conoce usted algún indocumentado que salga del norte para pasar una temporada con su familia y regresar al país donde vive en la ilegalidad? ¿Cuál ruptura es más profunda y definitiva?

En cuanto a los cubanos, los pasos que hay que dar serían despolitizar el tema, desmanipularlo, que Washington ponga fin a las restricciones discriminatorias que les imponen como la de prohibirles viajar a Cuba más de una vez al año y otras arbitrarias limitaciones a las relaciones con sus familiares en Cuba, que no se aplican a nadie más en Estados Unidos.

Pero no debemos olvidar a los que no son cubanos. Debemos reclamar el fin de la persecución, y la explotación y la discriminación de nuestros hermanos y hermanas de América Latina que allá reclaman sus derechos a una vida digna. Un buen primer paso pudiera ser una Ley de Ajuste que los beneficiara a todos ellos, que legalizara su status y que además les asegure la posibilidad de recibir allá a sus familiares.

No parece que corran malos vientos para Cuba con los actuales gobiernos latinoamericanos. Las relaciones son buenas con Hugo Chávez, Kichner, Lula, etc... ¿En qué puede afectar todo ello al futuro de Cuba?

Lo importante es comprobar como el neoliberalismo está entrando en una crisis irreversible en todo el continente. El movimiento popular está en ascenso y ha alcanzado victorias importantes. Se desarrollará en cada país según sus propias características sin seguir patrón o modelo alguno y avanzarán las posibilidades de cooperación entre nuestros países.

Cuba jugó durante la guerra fría un papel importante con su apoyo a movimientos armados de liberación. Algunos de esos movimientos continúan hoy día, es el caso de las FARC y el ELN de Colombia, otros menos implantados en Perú y alguno de nuevo cuño como el EZLN en México. ¿Cuál es la posición oficial de Cuba hoy respecto a esos movimientos?

Los cubanos que tanto hemos tenido que luchar contra la injerencia extranjera seremos siempre reacios a opinar sobre situaciones ajenas. A cada etapa histórica y a cada país corresponden diferentes concepciones estratégicas. En el caso de Colombia, por interés tanto del gobierno como de las FARC y el ELN, hemos tratado, junto con otros países, de contribuir a alcanzar la paz.

Vayamos a EEUU. Durante todo el periodo de la revolución cubana, ningún presidente norteamericano ha intentado normalizar las relaciones con La Habana ni poner fin al bloqueo. ¿Cómo se explica eso?

Ya en 1870 el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, había advertido que "apoderarse de Cuba" era "el secreto" de la política norteamericana. José Martí dedicó buena parte de su vida a desenmascarar ese "secreto". La intervención militar en 1898 colocó a los norteamericanos en el lugar que antes había ocupado España y Cuba fue hasta 1959, de hecho, un protectorado amenazado incluso con el riesgo de la anexión. El primero de enero de ese año alcanzamos finalmente nuestra independencia. Ese mismo día se inició la política agresiva que, en esencia, han seguido todos los gobernantes de un país cuya oligarquía se creía dueña de esta isla. Hoy pueden leerse algunos documentos desclasificados que arrojan mucha luz sobre el origen del enfrentamiento a la Revolución ("Foreing relations of the United States, 1958-1960, Volume VI, Cuba", Department of State, Washington, 1991), centenares de páginas reseñan –con discreción, para proteger sus fuentes- lo que la administración Eisenhower hizo a lo largo de 1958 para sostener a Batista e "impedir la victoria de Castro": quien no conozca esta historia se sorprenderá al comprobar que en vísperas de la Navidad y hasta las últimas horas de aquel año fuimos el aguafiestas que obligó al Presidente y a sus principales colaboradores a dedicarnos largas y angustiosas horas cuando nadie más trabajaba. ¿Cómo explicarlo? Para ellos Estados Unidos estaba perdiendo algo que era suyo. El primer paso para intentar normalizar las relaciones es muy sencillo: reconocer que Cuba no es parte de los Estados Unidos ni le pertenece y eso es algo que todavía no han descubierto muchos políticos de ese país que, como se sabe, no suelen ser muy duchos ni en historia ni en geografía.

Cuba se enorgullece de sus sólidas organizaciones de jóvenes, de trabajadores, de gremios, de estudiantes, de artistas. ¿Pero de qué manera participan en la política de Cuba y son escuchados por el gobierno?

Esas organizaciones y otras –como las de campesinos, o profesionales o barriales- tienen una participación vital, orgánica, en la dirección de la sociedad. A ellas corresponde proponer los candidatos a diputados nacionales y delegados provinciales. llas no son solo escuchadas sino que intervienen directamente en la toma de decisiones. Entre otros ejemplos que pudiera citar: la Ley del Sistema Tributario antes de su presentación a la Asamblea Nacional fue objeto de un amplio examen en los sindicatos de trabajadores que produjo importantes modificaciones al texto original; la Ley de Cooperativas Agropecuarias, iniciativa presentada por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, fue discutida por centenares de miles de asociados en todas las cooperativas y de esa discusión surgió la versión final del proyecto que consideró y aprobó la Asamblea. Pero el mejor ejemplo lo constituyen lo que llamamos los "parlamentos obreros" en los que participó toda la sociedad cubana para reflexionar a fondo y sin tapujos sobre los problemas generales y concretos de nuestra economía en los peores momentos de la crisis (1993) experiencia que hemos estado aplicando como norma en la conducta legislativa. Llama la atención que mientras en Cuba, -en una situación crítica y cuando se intensificaba el asedio externo (leyes Torricelli, Helms-Burton y otras medidas agresivas)- se ampliaba y profundizaba la democracia la tendencia en el mundo occidental iba en dirección contraria. Aquí practicamos lo que Kelsen definía como "parlamentarización de la sociedad" cuando en otras partes se adoptan medidas que afectan radicalmente a todo la gente sin cumplir siquiera los rituales de la democracia formal y a veces conspirando en secreto contra los pueblos: el Acuerdo Multilateral de Inversiones y el ALCA y las negociaciones de "libre comercio" son apenas ejemplos de hasta donde ha podido llegar "la ficción de la representación en la democracia representativa" para aludir nuevamente al profesor austriaco.

Cuba también es acusada de falta de libertad de expresión, ¿cuál es el panorama de medios de comunicación en Cuba?. ¿Está restringido el acceso a internet de los cubanos?

En cuanto a libertad de expresión acabo de poner ejemplos bien concretos que establecen la diferencia radical entre los cubanos que no sólo se expresan sino que deciden sobre sus problemas fundamentales y quienes "disfrutan" bajo el neoliberalismo lo que alguien tan insospechado como Thomas L. Friedman describe como el "temor al cambio rápido procedente de un enemigo que no puedes ver, tocar o sentir… que tu empleo, comunidad o lugar de trabajo puede ser cambiado en cualquier momento por fuerzas económicas y tecnológicas anónimas". Esto que Friedman llama "la ansiedad definitoria de la globalización" es una insuperable prueba de ausencia de democracia. ¿A que se reduce en esas condiciones la "libertad de expresión"?

Sobre los medios de comunicación en Cuba habría que hablar largamente. Sus deficiencias se las he señalado directamente en más de una ocasión a los periodistas cubanos. Han avanzado en el desarrollo de varios medios digitales notables.

Respecto al acceso a Internet le recomiendo un excelente estudio del profesor cubanoamericano Nelson P. Valdés sobre la batalla que Cuba también en este terreno ha tenido que librar frente a las restricciones norteamericanas. Se amplia el acceso y aumentan los usuarios no con un sentido elitista sino democrático y participativo, multiplicando los clubes y centros donde además los interesados aprenden a usar este medio. Todos los escolares cubanos desde los primeros grados estudian computación y todas las escuelas, hasta el aula más humilde del último rincón del país, tienen computadoras.

Las Naciones Unidas, y en especial el Consejo de Seguridad, han sido duramente criticadas por su tibieza a la hora de enfrentar la invasión de Iraq. ¿Cuál es su valoración del funcionamiento de las Naciones Unidas y qué posibles reformas consideran que son necesarias?

La primera víctima de la llamada "guerra contra el terrorismo" fue la ONU. Desde mucho antes los países del Tercer Mundo reclamaban su democratización. Esa exigencia es aun más urgente y necesaria ahora y se puede resumir en la eliminación del veto en el Consejo de Seguridad, en poner fin a la extralimitación en sus funciones que ese órgano se ha arrogado y en que la Asamblea General asuma cabalmente sus responsabilidades según la Carta, entre ellas la fiscalización y control que debe ejercer sobre el Consejo de Seguridad y los demás órganos de las Naciones Unidas. Habrá que luchar muy duro para conseguir estos cambios indispensables. Obviamente quienes tienen el privilegio del veto no renunciarán a él graciosamente. Pero sí está en el reino de lo posible el fortalecimiento del papel de la Asamblea General porque en ella todos tenemos voz y voto y nadie puede vetar sus decisiones.

A pesar de seguir denominándose comunista, es indiscutible que China ha encaminado una política económica muy diferente de la cubana, ¿cuál es su opinión sobre el sistema político y económico chino?

Los chinos tienen su propio sistema político y económico que conforman su socialismo. La Revolución china ha alcanzado éxitos admirables. Baste recordar las famosas hambrunas y la miseria y el atraso que azotaron a su pueblo en un pasado no tan distante y el incesante progreso que han logrado en todos los terrenos en un plazo históricamente muy breve. Desde luego que las políticas económicas tienen diferencias y es natural que así sea –no creo en un modelo socialista único- pero nuestras relaciones políticas y económicas son excelentes.

La revista Forbes afirma que el presidente cubano Fidel Castro tiene una fortuna personal de 110 millones de dólares, ¿qué opina de eso?

Que es una porquería igual que la revista. La propia revista en su página web reconoce que no tiene ni idea de la fortuna de Fidel Castro y que con ese dato se han limitado a imputarle al presidente como fortuna personal un porcentaje del PIB de Cuba. Creo que es un ejemplo muy elocuente sobre los métodos de intoxicación informativa de EEUU en lo referente al presidente cubano y a Cuba.

¿Me podría decir cuál es el sueldo de un ministro cubano?

Cuatrocientos cincuenta (450) pesos.

¿Dígame alguna discrepancia suya con Fidel Castro?

Ninguna si la pregunta se refiere a cuestiones de principio.

Pero déjeme decirle algo que conocen muy bien quienes lo han tratado: conversador infatigable, Fidel busca con avidez datos opiniones y criterios ajenos que compara con los suyos en intercambios cuya fluidez y naturalidad se salen de lo común. No olvide que hablamos de alguien que no abunda: un dirigente político culto que no para de trabajar y de aprender y se dedica por entero a lo que hace.

Se le acusa al gobierno cubano de impedir el acceso de los ciudadanos cubanos a determinados servicios o instalaciones del país, reservados sólo a turistas extranjeros. ¿Qué opina de ello?

Se trata de una falsificación destinada a confundir a algunos que no sean cubanos. Afortunadamente en este punto hay muchos testigos que pueden dar fe de lo que voy a decir. Antes de 1959 se le impedía el acceso –por ser pobres o por ser negros- a la mayoría de los cubanos no sólo a servicios e instalaciones sino a la casi totalidad de las playas en todo el país y a algunas zonas exclusivas en la capital y otras ciudades. Fue la Revolución la que erradicó esa vergonzosa discriminación como proclamó Nicolás Guillén en uno de sus más populares poemas.

Nunca antes tantos cubanos humildes, trabajadores, gente de abajo, habían utilizado instalaciones y servicios (específicamente hoteles) que usan también los turistas extranjeros. Estos últimos pagan sus gastos en dólares o euros mientras los cubanos lo hacen en pesos. Cada año lo hacen decenas de miles de cubanos como estímulo por su trabajo seleccionados por sus bases sindicales. Si en lugar de utilizar los espacios disponibles para que de ese modo los disfrute nuestro pueblo se permitiera a aquellos cubanos que reciben dólares del exterior comprar esos servicios como hacen los extranjeros entonces sí estaríamos regresando a la vieja discriminación ya superada que excluía a la mayoría de los cubanos por el dinero y por el color de la piel.

Un tema que tiene preocupado al pueblo cubano y a mucha gente de otros países, es el encarcelamiento de cinco cubano en Estados Unidos acusados de espionaje por el gobierno norteamericano. ¿Qué función desarrollaban estas personas en Estados Unidos?

Luchaban contra el terrorismo. Cumplían una muy delicada y heroica misión: infiltrarse en los grupos terroristas de Miami para obtener información sobre sus planes y así ayudar a Cuba a prevenir sus crímenes. Sus acusadores –la Fiscalía del sur de la Florida- reconocieron, por escrito, que esa era su misión. La misma fiscalía, por escrito y verbalmente ante el Tribunal, trató de evitar durante el juicio que se presentasen testimonios o pruebas sobre las actividades terroristas que ellos enfrentaron y amenazó a varios testigos si revelaban datos sobre esas actividades.

Incluso el Tribunal impuso una sanción adicional que dice literalmente: "se le prohíbe al acusado visitar los lugares donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos terroristas". Es tan vital para ese gobierno proteger a sus terroristas que se tomó el trabajo de "incapacitar" a alguien que se supone estará encerrado en una prisión de máxima seguridad por el resto de su vida y diez años más.

Lo del "espionaje" es un ejemplo de los vicios de este proceso y de la manipulación mediática. De "espías" los acusó lo que en Miami llaman prensa, donde llovían declaraciones en ese sentido de individuos con extenso historial terrorista que se pasean por las calles de esa ciudad. Los fiscales fueron aun más lejos y los acusaron nada menos que de tratar de "destruir a los Estados Unidos" y los compararon con los atacantes de Pearl Harbour.

Sin embargo el Pentágono dijo en una nota oficial que ellos nunca habían amenazado la seguridad de Estados Unidos y numerosos testigos –generales y almirantes en retiro e incluso altos oficiales que participaron como expertos del gobierno- declararon bajo juramento, durante el juicio, que no había habido nada de espionaje.

¿Qué irregularidades encuentran ustedes en el proceso judicial a los cinco cubanos?, ¿en que situación procesal están en estos momentos?

La lista de irregularidades sería muy larga. Trataré de resumirla al máximo:

-Se les negó, algo que se concede a cualquier acusado cada día, el derecho a que el juicio se efectuase fuera del ambiente prejuiciado y sumamente hostil de Miami. No se accedió a la petición de la defensa de celebrarlo en Fort Landerdele apenas a media hora de distancia y dentro del mismo distrito sur de la Florida.

-Manipulación de las evidencias y severa restricción del acceso a ellas de los abogados defensores quienes todavía hoy reclaman por lo que se calcula sea aproximadamente un 80% de las "pruebas".

-Fueron condenados tres de los compañeros por supuesto espionaje sin presentar una sola prueba y pese al testimonio contrario de los militares y especialistas que antes mencioné. Es difícil encontrar un antecedente de alguien condenado por espía sin que se presentase indicación de algún documento, material o información de carácter secreto que hubiese obtenido o tratado de obtener.

-Uno de ellos fue condenado nada menos que de asesinato con premeditación y alevosía sin prueba alguna por un hecho (el derribo de los aviones que violaron el espacio aéreo cubano el 24 de febrero de 1996) en el cual el no había tenido participación. Para colmo la propia Fiscalía reconoció que no podía probar esa acusación que ello era "un obstáculo insuperable" y pidió modificarla a última hora algo que no le fue concedido. Gerardo sin embargo fue encontrado culpable por el jurado de Miami.

-Violaciones a las normas de tratamiento a los detenidos y reclusos que han sido incontables. Mencionaré sólo que permanecieron en total aislamiento, en solitario, en el llamado "hueco", desde el día que fueron arrestados y durante 17 meses. Ahí fueron enviados otras veces más. La más reciente se extendió por casi un mes precisamente cuando preparaban sus escritos para el Tribunal de Apelaciones y de ese modo se les impidió la comunicación indispensable con sus abogados.

-Conducta ilegal del gobierno. Además de lo que implica lo hasta aquí señalado la Fiscalía actuó de forma maliciosa y prevaricadora respecto a la solicitud de los acusados de que el juicio se efectuase fuera de Miami. En esa ocasión –que coincidía con los disturbios y la violencia alrededor del secuestro de Elián González- la Fiscalía adujo que en Miami podía juzgarse imparcial y objetivamente a unos representantes de la Revolución cubana. Un año después de concluido el juicio contra los cinco la misma Fiscalía argumentó que ahí era "virtualmente imposible" juzgar así algo relacionado con Cuba cuando ella, la Fiscalía, concurrió como acusada en un caso administrativo indirectamente relacionado con nuestro país.

El caso está ahora ante la Corte de Apelaciones del Onceno Distrito con sede en Atlanta a la que las partes ya presentaron los escritos requeridos. La defensa ha solicitado una vista oral ante esa Corte que la fiscalía considera innecesaria.

Desde el punto de vista de la batalla legal todo está en manos de la Corte de Atlanta. Se espera que ella se pronuncie el próximo año.

"Ya el ganó". Entrevista a uno de los hermanos de los Cinco.

"Ya el ganó". Entrevista a uno de los hermanos de los Cinco. Yoleisy Pérez Molinet
2003-12-05


Perseguí dialogar con Roberto González Sewherert, no sólo porque lo aten lazos de sangre a René, uno de los cinco cubanos prisioneros políticos en cárceles norteamericanas, por designios de un jurado sometido a las exigencias de la mafia anticubana de Miami. Bastaría también decir que es un excelente abogado, que ha estado al tanto de ese proceso judicial desde el comienzo y mantiene su confianza en que triunfen la razón y la justicia. Hace sólo unos días visitó a su hermano en la prisión, como parte del proceso de apelación ante la Corte de Atlanta.


-¿En qué paso se encuentra actualmente este proceso?

En este momento lo que tenemos es que han sido presentados por parte de los abogados de la Defensa los escritos de réplica, contestando la respuesta que le dio la Fiscalía al escrito original de la apelación. Ese es el último documento de la fase de apelación. Ahora lo que nos corresponde es que tres jueces de la Corte de Atlanta decidan sobre una solicitud que se les hizo de argumentación oral, lo cual implica que ellos reciban a través de los abogados una exposición del caso. Esos jueces decidirán si se hace o no, en qué fecha se hace y luego otros tres jueces tomarían la decisión final.

-¿Cuáles son los principios fundamentados en esta apelación?

El argumento fundamental es la anulación del juicio, o sea., implicaría anular el juicio celebrado en Miami, basado en el principio del derecho norteamericano, plasmado en la Constitución, de otorgar a un ciudadano cualquiera la posibilidad de tener un juicio justo, por un jurado imparcial. En este caso está ocurriendo que se viola ese principio de imparcialidad, toda vez que ellos fueron juzgados en una comunidad que tiene prejuicios sobre todo tema relacionado con Cuba y tiene temores a la reacción de la comunidad ante una decisión favorable a Cuba. Este caso ha sido una violación franca de derecho en los Estados Unidos y es precisamente que sea anulado ese juicio la petición principal de la Defensa. Por otra parte, se está apelando desde el punto de vista de los cargos, con mucha fuerza, el impuesto injustamente a Gerardo por asesinato de primer grado. Y el otro tema sería el de las acusaciones por conspiración para cometer espionaje, toda vez que nunca hicieron ninguna acción para obtener información de defensa nacional y es una manipulación, en fin, para convertir en espías a personas que estaban vigilando a grupos contrarrevolucionarios y terroristas, tratando de evitar una confrontación entre Cuba y Estados Unidos, que sería muy costosa para los dos países.

-Usted, de alguna manera, ha sido juez y parte en este proceso. Es decir, por una cuestión profesional y por ser hermano de uno de los prisioneros. Desde ambos puntos de vista,¿cómo ve usted el proceso?

Bueno, personalmente creo que el mayor esfuerzo que he hecho durante los últimos 5 años es tratar de no ser juez y parte. He tratado de sacar el corazón del proceso, para poderme entender con los abogados que defienden el caso, porque si yo parto de una posición de pasiones. Ningún abogado me entendería, estaría funcionando como un familiar y normalmente un abogado no atiende a un familiar desde el punto de vista jurídico, aunque se solidarice con él desde el punto de vista humano. Si vas a trabajar en un sistema de Derecho que no es el tuyo, con más razón. Primero tienes que documentarte en el sistema de Derecho que vas a trabajar, para luego poder hablar con abogados y ese ha sido el reto profesional mío, dejar a un lado las circunstancias de ser hermano de uno de los acusados, para poder hablar profesionalmente. Por supuesto, es también difícil en el ámbito familiar.

Te puedes imaginar cuántas preguntas me ha hecho mi madre sobre el futuro del proceso, pero con ella trato igualmente de ser profesional, no crearle falsas expectativas y decirle exactamente lo que está pasando.

-Usted parece una persona muy optimista, ¿lo es también para este caso?

Yo soy optimista, porque mi optimismo no es vano, parte de la razón; tú tienes una tesis de derecho fuerte, tienes una razón que defender. Para un abogado es cómodo saber que tiene una sólida razón que defender y que está bien expuesta la razón. En Derecho nosotros decimos que para ganar un pleito son necesarios tres factores: tener la razón, defenderla y que te la quieran dar. Nosotros la tenemos; creo que se ha defendido bien; falta que nos la quieran dar. Incluso, si no nos la dan en esta etapa, nos la darán en el futuro, pero hay que darla, no hay otra alternativa.

-¿Cómo vio a su hermano René en esta última visita?

Lo encontré muy bien físicamente, se siente bien de salud. Me planteaba que él nunca pensó que a los 47 años una persona pudiera tener tanta fuerza y se siente, según me dice, en forma óptima. Está corriendo 12 millas, me decía que piensa participar en la próxima competencia de la media maratón que se haga en Cuba después que ellos lleguen. Igual se siente optimista en cuanto al caso, satisfecho con el trabajo de los abogados y muy satisfecho con el trabajo que se hace en Cuba por la liberación de los Cinco. Y el mensaje fundamental que siempre manda es el de todos ellos: “Resistan por allá el embate de Norteamérica, que nosotros aquí no nos vamos a debilitar”.

-¿Cómo crece en el mundo el movimiento solidario de apoyo a la liberación de estos compañeros?

Tú tienes una gran prensa que te cierra, que no te da espacio en el mundo, porque no les interesa que este caso se conozca. La razón es sencilla: que el gobierno dé a conocer este caso significa dar a conocer que ellos no tienen 5 “espías” presos, sino que tienen 5 luchadores contra el terrorismo. Nos corresponde a nosotros, desde la posición menos fuerte –es cierto- ir golpeando ese muro de silencio que nos han impuesto y sí, crece poco a poco. Se nota en países como México, que cuando comenzamos parecía imposible y ya el Senado se ha pronunciado; en Inglaterra hay pronunciamientos del Parlamento; en España se está avanzando; Argentina avanza mucho, también Brasil. Cada vez son más las personas que se van acercando y el caso tiene algo muy favorable, que como es un caso de justicia, más allá de ideologías, las personas que conocen el hecho se solidarizan con la causa.

-Olvidándonos un tanto del plano profesional ahora, usted como hermano de René González, un Héroe de la República de Cuba que está prisionero en los Estados Unidos, ¿cómo lo ve?

A mí René no me sorprende. Yo lo conozco bien, somos no sólo hermanos, sino muy buenos hermanos. Siempre lo fuimos y compartimos muchos sueños juntos. Lo que pasa es que cuando conozco a los demás compañeros suyos en esa causa, veo a René distinto, me aumenta la admiración hacia los cinco. Lo veo ahora desde otra óptica, como ser humano, como revolucionario, noto en él lo que antes no había notado, que me parecía normal. Nosotros en la visita a la prisión conversamos como si estuviéramos en la sala de la casa, hablamos de todos los temas con absoluta confianza, arreglamos el mundo, cuestionamos mil cosas, igual que lo hacíamos antes de que él se fuera. Y la relación sigue siendo esa; la gente diciendo que él es un héroe y él diciendo que no lo es, pero indiscutiblemente es un buen hombre y lo reafirma el tiempo. Nunca lo he dudado, pero ahora lo dudo menos. Eso que ha hecho René de no plegarse a un “arreglo” en contra de sus principios es como verlo cuando bajábamos a bucear ahí en Miramar (en la capital cubana) y a él se le explotaba la nariz o capturaba la esponja. El dice que como le han hecho tanto daño desde el principio desde este proceso, está preparado para cualquier final. No hay manera de que le ganen, ya él ganó.

Entrevista a James Petras: México sufrirá un desastre si privatiza su sector eléctrico

Entrevista a James Petras: México sufrirá un desastre si privatiza su sector eléctrico Ricardo Martinez Martinez
La Jornada / Rebelión

"Empresas como General Electric, Edison International, Pacific Gas, Enron, Niagara Mohawk y National Power, responsables de grandes apagones, son algunas de las que buscan invertir en México, con todas las facilidades que les ofrece el gobierno"

"Si México permite la apertura al capital privado de su industria eléctrica, el efecto será catastrófico: deterioro del servicio, aumento indiscriminado de los precios de consumo, descenso significativo del empleo, especialmente calificado, y reducción de los ingresos del Estado", aseguró en entrevista James Petras, especialista en temas económicos y sociales de la Universidad de Binghamton, Nueva York.

Al tiempo que el gobierno de Vicente Fox Quesada presiona para que el Congreso de la Unión reforme los artículos 27 y 28 de la Constitución, y en medio de movilizaciones sociales con el fin de impedir la desregulación del sector eléctrico, el influyente analista estadunidense advirtió sobre la creación de un "monopolio leonino" y los efectos "colaterales" de la apertura energética nacional.

"El precio del consumo de la electricidad aumentará, afectando las economías doméstica y manufacturera; los ingresos del Estado descenderán a un ritmo promedio de tres a uno, es decir, en tres años los ingresos de las empresas privatizadas cubrirán los costos de la compra por la imposición de altas tarifas en el servicio y el Estado dejará de percibir recursos para cubrir necesidades del gasto público; aumentarán las ganancias de las empresas privadas suprimiendo gastos de mantenimiento, infraestructura y mano de obra, con el efecto inmediato de un aumento en el desempleo."

Países como Estados Unidos, Inglaterra, Argentina y Brasil han vivido los efectos negativos de la privatización del sector, lo que supondría que México correría con la misma suerte.

"Eso es lo que hemos visto en todos los países, y para el caso del socio menor de Estados Unidos no hay excepción"; además, "empresas como General Electric, Edison International, Pacific Gas, Enron, Niagara Mohawk y National Power, responsables del abandono tecnológico de amplias redes de energía y de grandes apagones", son algunas de las "firmas que buscan invertir en el mercado mexicano con todas las facilidades que les ofrece el gobierno".

El modelo de la administración foxista de entregar la industria eléctrica gradualmente a empresas privadas es un fracaso, "y lo que podríamos ver en corto plazo es una aguda descapitalización del sector y un eventual desmantelamiento de la infraestructura que costó esfuerzos de años de los trabajadores mexicanos", apuntó Petras.

El gobierno federal plantea que empresas privadas abastezcan de energía a las industrias, quitando a la instancia rectora (la Comisión Federal de Electricidad) su mayor fuente de ingresos y, con ello, reducir la inversión pública en el sector.

"Hablan de eficiencia, pero si uno compara la distribución de electricidad por el sector público y el privado; el primero es mucho más eficiente y estable en sus costos y beneficios, ya que puede retener un porcentaje de sus ingresos para mejorar y modernizar la producción de electricidad, mientras la empresa privada retiene sus ingresos para invertirlos en el mercado financiero, desatendiendo las necesidades vitales de infraestructura, mantenimiento y alta calificación de la mano de obra."

Fracasos energéticos

Las empresas privadas que se establecieron a partir de la desregulación del sector eléctrico en Estados Unidos e Inglaterra mantienen el control total de la producción y la distribución, lo que les permite la manipulación de los precios de consumo.

"En vez de competir entre ellas, empezaron a colaborar para manipular los precios artificialmente. Manejaron y redujeron la oferta de la energía para dar la pantalla de que era escasa y, de esa forma, justificaron un aumento en los precios", explicó el catedrático estadunidense.

Enron, empresa acusada de fraudes millonarios, "está involucrada en la crisis de California tras empezar a vender y comprar electricidad. Cada vez que realizaba una transacción de venta subía los precios y cuando se trataba de comprar presionaba para que bajaran"; esta manipulación "tiene sus raíces estructurales en la desregulación y el control de la industria por un pequeño grupo de empresas privadas que, a raíz de la concentración monopólica, puede hacer lo que les dé la gana sin que el gobierno tenga instrumentos para investigar, revisar y limitar sus actividades económicas".

A partir de que los precios de la electricidad se incrementaron en los países donde se permitió la privatización, las compañías manufactureras e industriales se endeudaron con los bancos; así, la cadena de intereses y beneficiarios se fue agrandando.

"Esa deuda creció hasta que los ciudadanos tuvieron que financiar el saneamiento de las compañías privadas, es decir, mientras las compañías de electricidad tenían ganancias, el Estado financiaba las pérdidas, interviniendo para subvencionar y salvarlas con recursos públicos."

Otro factor importante del fracaso de la privatización de la industria, sostiene, "es la desarticulación de todo el proceso de distribución de la electricidad". En las empresas públicas, la generación y distribución de la energía se regía en una cadena planificada, mientras en manos privadas las estrategias son distintas. Por ejemplo, "varias compañías definieron su propio monto de reservas, invirtieron poco en el mantenimiento de infraestructura y actuaron sin coordinación; el efecto lógico se materializó en serios apagones. Las empresas privadas prefirieron sacrificar al consumidor en aras de mantener altas tasas de ganancia.

"Hay un cálculo para California. El precio por la privatización y desregulación fue de 71 mil millones de dólares, que, a la larga, fue costeado por los mismos usuarios, mientras el precio del megavatio/hora de electricidad en 2000 fue calculado a 30 dólares, para el próximo año aumentó a 3 mil 880 dólares por la misma unidad de uso", sintetizó el especialista.

Los problemas en América Latina

Bolivia, Argentina, Brasil y República Dominicana (donde actualmente hay manifestaciones de rechazo a las privatizaciones) son ejemplos bien documentados de las grandes estafas, asegura Petras, y agregó que en esas naciones se utilizó "la ideología del libre mercado para que los nuevos dueños de la electricidad fijaran monopolios y oligopolios".

Las promesas de los ejecutivos de las empresas privadas de bajar las tarifas y hacer más competitivos los servicios fueron incumplidas. "Cuando dicen que bajan los precios hay que entender que suben, y cuando señalan la competitividad como efecto automático de la libre empresa, hay que comprender que las empresas son ineficientes."

Actualmente, en la República Dominicana hay más de cien sindicalistas encarcelados porque han protestado por los apagones que duran más de 20 horas en repararse. "Las consecuencias han sido dolorosas y las empresas extranjeras, particularmente de Europa y Estados Unidos, son las responsables."

El caso clásico y desastroso de la política privatizadora de la energía eléctrica es Brasil, "donde hay una enorme capacidad hidroeléctrica que, al momento de privatizarse, las compañías comenzaron a importar gas con el propósito de utilizarlo en las presas generadoras de electricidad. El resultado todos lo sabemos: aumento inmediato de los costos de producción y consumo".

También el sistema de redes eléctricas quedó desmantelado, provocando "apagones que nunca existieron antes en ese país sudamericano; un desastre total".

En síntesis, las firmas corporativas compran las redes de electricidad, extraen ganancias monopólicas, controlan los precios y chantajean a los gobiernos con la amenaza de apagones; todo con el objetivo de obtener el acceso privado a la electricidad.

Lo peor, concluye Petras, es que las empresas controlan las decisiones principales de la industria eléctrica, que conforma los nervios centrales de cualquier actividad económica, desde la doméstica hasta la manufacturera y ensambladora.

En este sentido, añade, los países sufren la privatización de las ganancias y la socialización de las pérdidas, "una verdadera desnacionalización de las áreas estratégicas de los países, lo que supone su recolonización".

Hay opción

Ante este panorama, ¿cuál es la alternativa para mantener eficiente el sistema eléctrico nacional?

"El mejor sistema de generación y distribución de electricidad es el público, en el cual trabajadores, técnicos y ecologistas estén al frente de la dirección de las empresas. Se trata de una industria planificada, eficiente y que proteja a sus trabajadores, quienes dan su vida para mantener la industria y las necesidades energéticas de los países.

"Una empresa pública, libre de corrupción y con alta responsabilidad ética de cuidar el medio ambiente, es lo que requiere el planeta.

"Además, es de todos conocido que las empresas públicas calculan los beneficios no simplemente en las ganancias anuales, sino también en dar el servicio a los grupos de bajos salarios que requieren de electricidad para realizar sus tareas cotidianas. El cálculo sobre los beneficios no es sólo cuánto dinero recaba la empresa, sino cuánto beneficia a la economía en su conjunto. Esa es la forma en que veo cómo integrar la industria eléctrica en un proyecto nacional.

"Hay que entender que debemos analizar este tema en su totalidad, no de manera aislada de las otras actividades sociales y económicas del país. Creo que en el caso de México, el Sindicato Mexicano de Electricistas tiene buen conocimiento de los múltiples efectos colectivos que puede tener el mantenimiento del sistema eléctrico en manos públicas."

RICARDO MARTINEZ MARTINEZ es Periodista. Trabaja en Radio Educación, es corresponsal de la página alternativa Rebelión y da clases de periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM.

Entrevista con Robert Brenner, autor de "La economía y la turbulencia global" y "La expansión económica y la burbuja bursátil"

Marcos Mariño
Tempos Novos/Rebelión

En la economía de la turbulencia global y La expansión económica y la burbuja bursátil has descrito la evolución de los países centrales de la economía global desde 1945 hasta hoy. Una de tus tesis fundamentales es que, a partir de 1973, las economías norteamericana y mundial entran en un "largo declive" en el que todavía estamos. ¿Cuáles son las razones que te llevan a pensar que a partir de los años 70 la economía mundial está en una crisis sistémica?

Si miras la historia del desarrollo capitalista, lo que ves empíricamente son ondas largas: tenemos primero el período 1850-73, que es un largo boom, seguido por la famosa Gran Depresión en 1873-96. Después tienes el boom Edwardiano, antes de la Primera Guerra Mundial, aproximadamente entre 1896 y 1913, que da lugar a la crisis del período de entreguerras, 1919-1939. Finalmente, está por supuesto el largo boom de la posguerra, entre 1940 y 1973, seguido por el largo declive actual a partir de 1973.

Si miras ahora los principales indicadores macroeconómicos -crecimiento del PIB, inversiones, stock de capital- verás que son, de manera sistemática, mucho mejores en los largos booms que marcaron la historia económica de los Estados Unidos que en los largos declives. Por ejemplo, la economía de los Estados Unidos en el boom largo de 1890-1913 y en el período 1940-1973 es mucho más dinámica que en el largo declive después de 1973. Como otra gente en la tradición marxista, yo pienso que lo que esta detrás de los booms prolongados es una alta tasa de ganancia para las empresas que se mantiene durante un período largo de tiempo, y en los períodos de largo declive tenemos exactamente lo contrario. Creo que esto puede demostrarse fácilmente con datos empíricos.

Sin embargo, hay un gran enigma con respecto al largo declive actual: ¿por qué está durando tanto tiempo? En cierto sentido, esto es comprensible desde el punto de vista teórico: no hubo una recuperación de la tasa de ganancia en los años 1980 o1990, y por lo tanto no hubo recuperación del dinamismo económico. De hecho, el balance económico de los años 90 no fue mejor que el de los años 80, que fue peor que el de los años 70, que a su vez fue por supuesto mucho peor que en las décadas de boom de la posguerra, los 50 y los 60. Pero, ¿por qué no se recuperó la tasa de ganancia? Yo diría que la razón fundamental es que no hubo la crisis económica aguda que ponía fin a los períodos de declive a lo largo de la historia del capitalismo, y que creaba las condiciones para una nueva época de alza económica. Estas crisis no tienen que ser tan catastróficas como la depresión de los años 30, pero tienen que ser lo suficientemente agudas como para permitirle a la economía que se deshaga de grandes cantidades de medios de producción de alto coste y baja ganancia, y que por lo tanto mantienen una baja tasa de ganancia en término medio e impiden la acumulación de capital. La ausencia de esta crisis se debe en parte al hecho de que las grandes corporaciones tardaron mucho en retirar su capital o en cambiarse a nuevas líneas productivas, haciendo todavía más grave el exceso de capacidad. Al mismo tiempo hubo un proceso ininterrumpido de desarrollo desigual, a medida que firmas de países en vías de desarrollo fueron capaces de combinar buena tecnología y salarios bajos para entrar en líneas productivas que ya estaban saturadas. En primer lugar está el Este asiático, que se convirtió en el primer centro realmente dinámico de la manufactura fuera del centro histórico del capitalismo, Europa y Norteamérica. Primero fue Japón, luego los tigres del Este asiático (Corea, Taiwan, Singapur, Hong-Kong), y ahora por supuesto China. Esta entrada masiva de nuevos productores exacerbó el exceso de capacidad, e hizo que la tasa de ganancia en la manufactura siguiese siendo baja en promedio a nivel mundial.

En vista de que había mucha entrada e insuficiente salida, uno habría esperado que la sobrecapacidad diese lugar a una crisis profunda, eliminando masivamente medios de producción de coste alto y rendimiento bajo. Lo que impidió esto fue la intervención estatal, a través del "subsidio" a la demanda. Este es un nuevo aspecto, con una importancia crucial, de la economía de la posguerra. En 1970 tuvimos los déficits keynesianos, y lo mismo pasó en 1980, con las enormes reducciones de impuestos para los ricos impuestas por Reagan y su gigantesco gasto militar. En los años 90, los Estados Unidos y Europa intentaron equilibrar su presupuesto, lo cual estuvo a punto de provocar una crisis económica seria-de hecho, en Europa y Japón las peores recesiones del período de posguerra fueron entre 1991 y 1995.

Una de las críticas clásicas a las economías capitalistas es precisamente su necesidad de pasar por terribles crisis económicas, con la consiguiente destrucción de capital y recursos, y los efectos que todos conocemos. Pero en tu análisis subrayas precisamente la incapacidad del sistema para llevar a cabo esta purga...

Sí, esa es la terrible ironía del capitalismo: las crisis son necesarias para restaurar la salud y el dinamismo del sistema. Por lo tanto, la continua intervención estatal para prevenir esa purga dio lugar a una mayor estabilidad, que se refleja en recesiones menos pronunciadas y relativamente cortas, pero que también reducen el crecimiento y llevan al estancamiento. Esto, de nuevo, encaja muy bien con la idea marxista básica de que la prevención de crisis profundas impide el retorno del dinamismo económico.

La entrada constante de capital desde el Este asiático dio lugar a serios problemas sociales en otros países -por ejemplo, tuvo un papel crucial en el desmantelamiento de la industria naval en Galicia y el Estado español ante la competencia que vino de estos países. ¿Cómo pueden resolverse estos problemas?

En efecto, hubo un gran desmantelamiento industrial en el Estado español como respuesta al ascenso de la industria naval coreana, en particular. Este es uno de los aspectos del proceso que estamos analizando: la tendencia del sistema a eliminar medios de producción de alto coste y rentabilidad baja. Lo que los trabajadores necesitan para contrarrestar esto es un estado de bienestar fuerte que proporcione seguros de desempleo y desarrolle su capital humano, creando condiciones para la modernización y la emergencia de nuevas industrias. Pero los trabajadores tienen que ejercer mucha presión para que este programa se lleve a cabo, y esto es muy difícil de conseguir en un período en el que el paro crece. El único sitio donde esta estrategia parecer haber funcionado es en los países escandinavos, y quizá en otros países del Noroeste europeo. Pero hay que recordar que estos países representan tan solo un sector marginal de la fuerza de trabajo global.

La cuestión política crucial es: ¿queremos tener realmente un sistema que necesita paro masivo, reducción salarial, cortes en los servicios sociales y miseria generalizada para poder recuperar un grado saludable de acumulación de capital, de la que todos dependemos? Yo creo que hace tiempo que pasamos el punto en el que los costes del ciclo capitalista estaban justificados. En el capitalismo, todos los factores dependen de la acumulación del capital - el empleo, la estabilidad, el crecimiento, los presupuestos del Estado... Todo depende en última instancia de la necesidad de generar ganancias privadas. Un antiguo secretario de defensa norteamericano dijo una vez que lo que es bueno para la General Motors es bueno para todo el mundo, y desgraciadamente en el capitalismo es así. Por eso tenemos que volver a formular la necesidad del socialismo, porque nuestras prioridades hoy en día son, en primer lugar, una democracia real, y no la democracia limitada por la búsqueda de beneficio capitalista y la compra de políticos y elecciones por parte de las grandes corporaciones; en segundo lugar, igualdad a través de la redistribución de riqueza; en tercer lugar, responsabilidad ecológica; y finalmente redirigir radicalmente los recursos para que se realicen las capacidades humanas, a través de la educación, el desarrollo de nuestras capacidades ... Creo que casi todos nosotros estaríamos muy contentos de sacrificar el crecimiento rápido por estas cosas que no tienen precio.

Una de las imágenes que emergen de tu análisis y de tu crítica a las explicaciones del largo declive es un mundo de capitales nacionales en competencia, en el que los trabajadores pagan el coste de esa competición con la reducción de salarios y los recortes en gastos sociales.

Es cierto que mi teoría económica tiene lo que yo llamaría implicaciones políticas antirreformistas. Déjame explicar esto. Durante el siglo veinte, y especialmente desde los años 30, el movimiento socialista tuvo básicamente dos teorías de la crisis: la teoría del subconsumo, y la teoría de la reducción de beneficios a través de los salarios (wage-profit squeeze). La primera teoría, basada en el subconsumo, apareció en el período de entreguerras, y afirma que los beneficios tienden a ser demasiado altos como consecuencia de la explotación capitalista, mientras que los salarios son demasiado bajos. Por lo tanto, los trabajadores no pueden comprar lo que se produce, y la recesión se debe entonces a la escasa demanda de los consumidores. Pero de acuerdo con esta teoría el problema puede resolverse a través del estado, que puede redistribuir los ingresos en favor de los trabajadores. En otras palabras, el gobierno salva a los capitalistas de su propia tendencia autodestructiva a tener ganancias demasiado altas. Desde este punto de vista, las políticas keynesianas -gastos gubernamentales, seguro de desempleo, pensiones, etc -resolvieron el problema del subconsumo que había aparecido en la gran depresión de entreguerras, y proporcionaron la base para el largo boom de la posguerra. Esto le abrió el camino a la segunda teoría de la crisis, la de reducción de beneficios a través de los salarios. El argumento de esta teoría es como sigue: la solución del problema del subconsumo a través de las políticas gubernamentales de redistribución dio lugar a un crecimiento rápido y especialmente al pleno empleo. Pero entonces, de acuerdo con esta teoría, te encuentras con un nuevo problema: el hecho de que los costes asociados a perder el empleo fuesen cada vez más bajos desplazó el equilibrio de fuerzas entre clases a favor de los trabajadores y en contra del capital, lo cual dio lugar en los años 60 a una reducción de los beneficios debida a un incremento de los salarios y de los servicios sociales. Este incremento era mayor que el crecimiento de la productividad. La solución del problema también pasa, supuestamente, por la intervención estatal: esta vez se necesitaban acuerdos tripartitos capital- trabajo-gobierno que asegurasen que los salarios de los trabajadores estaban en consonancia con la productividad y no provocaban inflación.

Yo le llamo a estas teorías reformistas porque según ellas los problemas que dan lugar a las crisis capitalistas pueden controlarse a través del gobierno, en el interés común tanto del capital como del trabajo, dando lugar a un desarrollo capitalista sin altibajos. Pero si esas teorías fuesen correctas, llegaríamos a la conclusión de que el dinamismo del capitalismo estaba garantizado eternamente.

Yo creo que la razón de las crisis es la acumulación competitiva y anárquica, y por lo tanto los gobiernos no pueden hacer mucho para evitarlas porque no pueden controlar las decisiones de miles de capitalistas. Como decía antes, en el capitalismo todos los factores, incluyendo la situación de los trabajadores, dependen de la acumulación del capital, que a su vez depende de las ganancias. Por eso el único modo de salir de una crisis capitalista es restaurando la rentabilidad, y eso se consigue eliminando industrias no competitivas -lo cual provoca desempleo- y reduciendo los salarios y los servicios sociales. Dentro del sistema, no hay ninguna solución a las crisis económicas que no se haga a expensas de los trabajadores.

De hecho, el último cuarto de siglo de desarrollo capitalista echó por tierra las dos teorías de la crisis de las que hablaba antes. El punto de inflexión fueron los años 70, en los que hubo simultáneamente grandes déficits keynesianos -que supuestamente tenían que proporcionar la demanda necesaria- y una reducción enorme de los salarios y de los gastos sociales para ajustar los costes al crecimiento de la productividad. Esto fue llevado a cabo mayormente por gobiernos socialdemócratas, así que no hubo que esperar al neoliberalismo y a Reagan para que se lanzase este ataque a la clase trabajadora. Pero el resultado fue un crecimiento muy lento, inflación, desestabilización de las divisas, y finalmente la gran crisis de 1979-82, que llevó al ascenso de la derecha. Si los problemas hubiesen sido demanda insuficiente o costes excesivos, el capitalismo habría recuperado la salud. Pero por supuesto no eran esos los problemas, como tampoco lo fueron en la década de los 80, en la que la represión de los salarios y de los gastos sociales fue aún mayor, acompañada por el keynesianismo militar de Reagan a favor de los ricos.

Uno de los puntos fundamentales de esta ofensiva capitalista fue la reducción drástica de los impuestos. Los impuestos sobre las ganancias de las corporaciones pasaron de ser del 50% en los años 60 al 20% en los 80, y nunca volvieron a subir...

En Estados Unidos, las reducciones de impuestos fueron enormes a principios de los 80. Lo que se hizo antes, en los años 70, junto con grandes reducciones en el crecimiento de los salarios y de los gastos sociales, fue llevar a cabo muchísimas desregulaciones. El objetivo era atacar las plazas fuertes de los sindicatos -especialmente en la construcción, las líneas aéreas y el transporte- para reducir salarios y facilitar los despidos. Al final de ese período, en 1980, el gobierno intervino en la corporación Chrysler para sacarla de la bancarrota, con la condición de que los trabajadores de Chrysler aceptasen reducciones salariales. Lo que hay que notar aquí es que la ofensiva capitalista comenzó en los keynesianos años 70, con un presidente del Partido Demócrata, Jimmy Carter. Por supuesto, Clinton redujo todavía más los impuestos, y ahora Bush está bajándolos muchísimo para favorecer a los más ricos.

Un aspecto crucial de tu análisis es la emergencia de las finanzas durante el largo declive que comienza en los años 70...

Como decíamos antes, la primera respuesta a la crisis fue el estímulo keynesiano de la demanda, luego los recortes salariales, y finalmente la devaluación del dólar. Esto, acompañado de bajos tipos de interés, frenó al capital financiero durante los años 70. Intentaron compensarlo reciclando las enormes cantidades de dinero procedentes de los países productores de petróleo para hacer préstamos al Tercer Mundo, y este es el primer canal de expansión de las finanzas.

Pero en 1980 se dan cuenta de que el problema de la industria no puede resolverse con los métodos usuales, abandonan el keynesianismo y se orientan hacia altos tipos de interés y un dólar alto. Estas medidas favorecen mucho a la banca, a la que además se le permite tener acceso a áreas cada vez más amplias (como por ejemplo el sector inmobiliario).

El problema de los desarrollos financieros es que son muy irracionales, porque el capital financiero no hace nada, no produce, y lo único que le importa es ir al sitio donde piensa que tendrá mayores beneficios. Va de un lado a otro sin ningún criterio firme sobre dónde investir, y el resultado es normalmente un exceso de préstamos que desemboca en una crisis. Eso es lo que pasó con los préstamos al Tercer Mundo: cuando subieron los tipos de interés hubo una crisis que casi arruina a los bancos en 1982, y lo mismo pasó con la fiebre de fusiones y adquisiciones en los años 80. La única razón de que el capital financiero continúe haciendo este tipo de negocios es que el gobierno le saca las castañas del fuego, como pasó por ejemplo en la crisis del Tercer Mundo y también a comienzos de los años 90, cuando Alan Greenspan bajó los tipos para reflotar la banca. Pero la finanza no se dispara hasta los años 90, con Clinton, y esa fue la razón del aparente boom de la pasada década.

¿Cual fue la dinámica económica en ese período, y cuales son las perspectivas que se abren ahora?

El dólar alto y los altos tipos de interés de la época de Reagan estaban acabando con la industria norteamericana, y Reagan se ve obligado a ir en la dirección contraria y desvalorizar el dólar. Esto, junto con los bajos salarios y la reducción de impuestos, produce una recuperación en la rentabilidad de la manufactura por primera vez desde 1973. Pero la consecuencia es que el yen y el marco alemán suben, lo cual produce una crisis en Japón. En vista de esto la administración Clinton llega a un acuerdo con Japón en 1995 para volver a subir el dólar. En ese momento, la recuperación de la rentabilidad en la manufactura norteamericana llega a su fin, y en la segunda mitad de los años 90 sus ganancias descienden. Al mismo tiempo, el mercado de valores pierde el control y sube muy rápidamente. ¿Cómo es esto posible? La razón es que el mismo acuerdo entre Estados Unidos y Japón por el cual el yen y el marco se desvalorizan hace llegar a Estados Unidos un montón de dinero, y eso reduce los tipos de interés a largo plazo. Ademas de eso, Greenspan reduce los tipos a corto plazo a pesar de sus advertencias respecto a la exuberancia irracional en el mercado de valores. Como consecuencia de esto, las acciones de las compañías -especialmente en el campo de las altas tecnologías y de las tecnologías de la información- comienzan a subir ante la ilusión de que está emergiendo una "Nueva Economía", aunque en realidad están propulsadas por los bajos tipos de interés. La subida de las acciones hace que las compañías tengan acceso a préstamos enormes a pesar de sus bajas ganancias, con el aval de los altos precios de sus acciones. Esto da lugar a inversiones masivas que hacen que la sobrecapacidad que existía en la manufactura se extienda a toda la economía. Así que el panorama en el año 2000 es, paradójicamente, un boom muy rápido, un mercado de valores enorme, y una rentabilidad en descenso en toda la economía. Por supuesto, esto no puede sostenerse, y la burbuja del mercado de valores acaba por explotar. Ahora las corporaciones no saben que hacer con todo ese exceso de capacidad, están invirtiendo cada vez menos, y el gobierno está intentando resolverlo reduciendo los tipos de interés. Pero eso no va a resolver nada, ya que en vista de la sobrecapacidad las empresas no tienen ninguna motivación para pedir préstamos e invertir.

La única razón de que el período no terminase con un colapso total fue la deuda de las economías domésticas, que pidieron préstamos contra su propiedad inmobiliaria en un momento en que estaban subiendo los precios de las casas. Eso permitió mantener un boom en el consumo, pero ahora el paro está en aumento, la proporción de la deuda de las economías domésticas al PIB alcanzó un record histórico, y parece que la burbuja inmobiliaria está terminando, así que podríamos entrar en una recesión mucho más profunda. No está nada claro qué va a pasar ni cómo van a salir de esta. La inversión ha estado disminuyendo durante dos años consecutivos, y por ahora no hubo ninguna recuperación de la rentabilidad.

Además de tu actividad académica y científica, eres miembro de Solidarity, una organización socialista norteamericana. ¿Cual fue la dinámica de la izquierda en Estados Unidos durante los últimos años?

Podemos comenzar en los años 60, en los que hay una revitalización de la izquierda en Estados Unidos. Se trata de una izquierda que aparece en un momento de prosperidad y a partir del movimiento por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam, pero hacia el final de esta década la parte mas seria de esta nueva izquierda intenta conectarse al movimiento obrero. A finales de los 60 y comienzos de los 70 asistimos a una revuelta laboral muy grande en los Estados Unidos, especialmente por parte de los militantes de base, ya que las burocracias sindicales no están respondiendo a la ofensiva capitalista que se desencadena en ese periodo. Así que los marxistas esperábamos que se abriese un ciclo típico de crisis capitalista y ofensiva obrera, pero estábamos muy equivocados. A medida que la crisis se hizo más grave, las grandes revueltas que estaban ocurriendo a nivel mundial fueron aplastadas- como en Chile- o integradas en el sistema -como en España y Portugal-, y lo mismo pasó en Estados Unidos. La culpa no fue solamente de la izquierda: nosotros habíamos concentrado nuestras energías en la clase obrera industrial -la industria del automóvil, del acero, del transporte- pero, tal y como pasó en el País Vasco y en Galicia, la desindustrialización fue un golpe muy duro: las industrias comenzaron a colapsar y la clase obrera a dispersarse. En vista de esto, la izquierda se dedicó esencialmente a los movimientos de solidaridad -como por ejemplo con Latinoamérica- pero de forma episódica. En 1991 hubo un gran movimiento contra la guerra de Irak, y a partir de ahí entramos en el peor período para la izquierda norteamericana en todo el siglo veinte. Clinton completó el proceso haciendo creer que el suyo era un gobierno progresista, cuando se trataba de uno de los regímenes de derecha neoliberal más sistemáticos del mundo, un régimen capitalista increíblemente exitoso, la llamada Tercera Vía que creó la pauta para los demás países.

De hecho Perry Anderson publicó en enero de 2000 un editorial en la New Left Review -de la que eres editor- con un tono muy pesimista...

Si, pero de todas formas pienso que las cosas cambiaron desde entonces. En la década de los 90 la ideología del neoliberalismo parecía poderosa porque había toda esa historia de la Nueva Economía, pero una vez que entramos en recesión su atracción ideológica desapareció rápidamente. Lo que mantiene el statu quo no es una ideología coherente, sino un profundo cinismo y la sensación de que no hay alternativa. Clinton no hizo demasiado por mantener las apariencias de lo que podríamos llamar el paternalismo estatal, pero el boom del mercado de valores ocultaba la realidad. Ahora, Bush está llevando a cabo la ofensiva capitalista más explícita que podamos imaginar. Su estrategia consiste en mantener un conflicto internacional indefinido para desencadenar una respuesta patriótica y lograr así victorias republicanas que le permitan llevar a cabo políticas capitalistas extremas -reducción de impuestos, ataques al sistema de salud... Hay una conexión muy clara entre la política exterior de este gobierno y su política doméstica, y eso abre la posibilidad de que el movimiento contra la guerra incida en la política interna. Así que por ahora soy optimista, más de lo que he sido en los últimos quince años.

Esto nos lleva a la guerra contra Irak. En 1991 publicaste en New Left Review un artículo sobre las razones de la guerra en aquel entonces. ¿Cuales son las auténticas razones que llevaron a Estados Unidos a invadir Irak esta vez?

Creo que sería un error pensar que se trata de "business as usual". Si miras el mundo en 2000, lo que ves es lo siguiente: la gran revuelta obrera de comienzos de los años 70 fue completamente erradicada, los movimientos de liberación nacional que accedieron al poder - Angola, Mozambique, Nicaragua e El Salvador- fueron aplastados en un baño de sangre por la intervención norteamericana, directa o indirecta... En 1990 la Unión Soviética colapsa, y en los 90 Rusia y China toman la vía capitalista de la manera más extrema y mezquina y buscan el apoyo de los Estados Unidos y del Fondo Monetario. Incluso Corea del Norte intentó, en 2000, llegar a un acuerdo con la administración Clinton, e Irán apoyó la aventura en Afganistán. Lo que intento decir es que en 2000 los Estados Unidos habían eliminado cualquier posible amenaza geopolítica. Si al comienzo de la campaña Gore-Bush hubieses dicho que iba a haber una serie de intervenciones coloniales en Oriente Próximo, todo el mundo habría pensado que estabas loco, porque no había ninguna razón para hacerlo desde el punto de vista del capital o del establishment. Entonces, ¿por qué las hubo? Algunos piensan que en realidad siempre quisieron hacer algo así, pero que tuvieron que esperar hasta el 11 de septiembre para tener una excusa. Pero yo no creo que eso sea cierto, porque incluso después del 11 de septiembre mucha gente del establishment (como Baker, Kissinger, Schwarzkopf e incluso Powell) no estaba claramente a favor de una guerra en Irak ni en ningún otro sitio. No creo que esta ofensiva imperialista esté al servicio de la acumulación del capital, ni creo que se trate de petróleo en el sentido de garantizar una fuente de crudo, porque las principales compañías petrolíferas llevaban tiempo pidiendo el fin de las sanciones, y pensaban que podían llegar a acuerdos con Sadam. Lo que pasa es que cuarenta y un miembros del gobierno de Bush tienen conexiones directas con el petróleo, y lo que quieren es privatizar el petróleo iraquí para repartírselo entre ellos. Así de miserable. Otro aspecto muy importante es el enorme poder de la derecha sionista dentro de este gobierno, encabezados por Wolfowitz: uno de los objetivos es eliminar Siria, Irán y cualquier otra amenaza para la seguridad de Israel, incluso Arabia Saudí, y eso explica en gran medida este programa de cuasi-colonización. Así que tenemos intereses petrolíferos muy específicos, un poderoso interés sionista, y una concepción neocolonial.

Pero incluso teniendo en cuenta todo esto, creo que no podemos entender lo que está pasando si no incluimos los aspectos domésticos de esta política. Como decía antes, la guerra permanente contra el terrorismo proporciona un programa a largo plazo para el partido republicano, que está tan a la derecha que no puede ser elegido en las urnas en circunstancias normales. Lo preocupante de todo esto es que si hay una crisis capitalista seria, estas aventuras imperialistas de pillaje resultarán muy atractivas. Además, el aumento del gasto militar y el keynesianismo militar son soluciones obvias en tiempos de crisis. Ahora bien, si usas métodos keynesianos para mantener la economía, relanzas el empleo y los salarios, y por lo tanto necesitas un régimen mucho más duro con los trabajadores. Así que el programa actual de los republicanos, que no obedece por ahora a razones sistémicas, podría volverse apropiado para el sistema en su conjunto si la situación económica se pone muy negra. Sabemos muy bien que los regímenes fascistas aparecen cuando la acumulación capitalista se bloquea, e intentan relanzarla a través del imperialismo redistributivo y del gasto militar. Bush y su equipo son una especie de fascistas prematuros, pero si hubiese una recesión económica seria podrían convertirse en fascistas necesarios.

Libro recomendado:
Robert Brenner: La expansión económica y la burbuja bursátil. Editorial Akal, 2003.

La histeria condenó a los Rosenberg y a los Cinco

La histeria condenó a los Rosenberg y a los Cinco Deisy Francis Mexidor
2003-11-25
Especial para Cubadebate

“Cuando conocimos con amplitud del caso de los cinco cubanos encarcelados, las condiciones en que se ha venido llevando a cabo este proceso judicial y la irracional actitud de impedir la comunicación entre la niña Ivette González, que es ciudadana estadounidense, con su padre, René, también ciudadano norteamericano, presentamos una propuesta de adhesión y apoyo el pasado 2 de septiembre”, dijo Rafael Rodríguez Cruz, abogado de origen puertorriqueño, miembro de la junta de directores de la Rosenberg Fund for Children, en Estados Unidos.

“La decisión de solidaridad fue unánime —explicó—. Particularmente, de la familia Rosenberg, de los hijos de Ethel y Julius, Michael y Robert Meeropol”.

Rodríguez Cruz ha hecho un alto en sus labores como abogado en Connecticut y vino a Cuba para participar en la III Conferencia y Taller sobre Derecho Internacional Humanitario, celebrada del 18 al 21 de noviembre, en la capital de la Isla.

—¿Ha planteado usted que trae un mensaje de la RFC para los familiares de los Cinco?
—Sí.

—En lo personal, ¿qué representa ser portador de este mensaje?
—La posibilidad de vincularme y contribuir en la batalla por la justicia. Representa, asimismo, la unión del pueblo cubano con el pueblo puertorriqueño en la lucha por la independencia de nuestras naciones. Es parte del compromiso que hicieron Martí y Betances de que un día nuestras dos patrias estén unidas en una confederación antillana y la idea de que Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas. Es una obligación patriótica.

—¿Entonces?
—De manera concreta nos sumamos al reclamo para que Olga Salanueva pueda viajar a Estados Unidos con la niña Ivette, y parte de esa preocupación es también la solicitud de que haya un juicio justo para los Cinco. Ese es nuestro mensaje.

—¿Cómo funciona el RFC?
—Es una organización sin fines de lucro, fundada por el abogado Robert Meeropol, uno de los hijos de Ethel y Julius Rosenberg, sus fondos provienen de donaciones que nos hacen y con ellas damos ayuda económica para cubrir las necesidades de niños de personas perseguidas políticamente por sus ideas progresistas.

“Nosotros hemos estado funcionando por 10 años y hemos apoyado, por ejemplo, a los hijos de Mumia Abu Jamal, de los presos políticos puertorriqueños, en el caso de Leonard Peltier. Por años hemos estado ayudándolos en asistencia económica y de carácter emocional.

“Hay que recordar que en Estados Unidos, cuando alguien es arrestado por motivos políticos, se produce una especie de ruptura en el funcionamiento normal de la familia y si el condenado no posee recursos, los pequeños no recibirán educación, entonces intervenimos nosotros.

“Además, promovemos visitas a las penitenciarías para que esos niños puedan mantener una relación con la persona encarcelada y se respete como derecho humano fundamental la integridad familiar.

“El presidente es Robert. Funcionamos en colectivo. Nosotros no recibimos remuneración por esta labor. Yo integro la junta de directores y soy el único que habla español y brego en esto porque me ocasiona un goce interior, porque es parte de la solidaridad que debemos brindar a los que lo necesiten. La RFC posee una gran fuerza moral dentro de Estados Unidos.

“Mi trabajo, por el cual recibo un salario, tiene que ver con la defensa legal de personas que han sufrido violaciones de sus derechos y no tienen dinero para pagar esos servicios. En mi oficina hay un pensamiento de José Martí, que es el que me ayuda cada día: “Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar...”

“También soy profesor universitario y escribo para Claridad, un semanario puertorriqueño, sobre el tema del terrorismo y el impacto de la lucha antiterrorista en los derechos civiles de los norteamericanos y en particular entre mi gente”.

—¿Podría hacer una valoración entre las similitudes que tienen el caso de los Rosenberg y el de los Cinco, ocurrido 50 años después?
—Pienso que los dos tienen un enorme significado para los derechos humanos tanto en la sociedad norteamericana como a nivel internacional y hay una serie de elementos que son similares, cuando los valoramos a la luz de hoy.

“Lo primero está vinculado con una parte anecdótica y es el hecho de que cuando se da el caso de los Rosenberg la prensa comercial se mantuvo fundamentalmente silenciosa respecto al arresto, el enjuiciamiento y las sentencias. En aquel momento fue el interés de un periodista en particular el que decidió romper el silencio y trae el problema a la prensa, a partir de entonces se comienza a generar un movimiento de apoyo a favor de Ethel y Julius que adquiere una connotación internacional.

“Lo mismo se puede decir del caso de los Cinco y, en especial, en la situación actual que la causa está pendiente a apelación. Se necesita que la prensa comercial escriba, porque no ha dicho nada, también haría falta que algún periodista hiciera lo mismo.

“Creo que ambos casos envuelven a personas progresistas, que tienen un origen común, Julius y Ethel no eran dirigentes del Partido Comunista de los Estados Unidos, eran solo militantes, activistas, pero eran personas sencillas y nobles, comprometidas, ahí hay una similitud con estos hombres que ahora guardan reclusión en penitenciarías federales.
“En ambos casos se utiliza una acusación de conspiración para llevar a cabo el acto de procesarlos y eventualmente ponerlos en prisión”.

—Todo indica que la conspiración es un cargo utilizado a conveniencia.
—Conspiración es un tipo de cargo que en la ley norteamericana no requiere que se pruebe que se ha cometido el crimen como tal, simplemente lo que hay que probar es que hubo un supuesto acuerdo para cometer el delito y eso se utiliza generalmente cuando hay intención de perseguir políticamente.

“Los Rosenberg fueron acusados y sentenciados no por vender el secreto de la bomba atómica a los soviéticos, sino por alegadamente conspirar para darle ese secreto.
“Lo importante de eso es que se produce un proceso en el que no se tiene que presentar la evidencia sustantiva de que efectivamente se ha cometido un crimen, también el estado norteamericano lo usa cuando quiere imponer sentencias desproporcionadas.

“En el de los Rosenberg ¿qué más condena desproporcionada que la pena de muerte? , en el de los cinco ¿cómo es posible sentenciar a un hombre a dos cadenas perpetuas por supuestos cargos de conspiración? Eso no es normal, eso es extraordinario, eso es cuando hay un interés específico de usar una acusación para una persecución política.

“La otra similitud viene dada por el papel de la familia. En ambos casos se trata de emplear la relación familiar con el propósito no solo de manipular el proceso, sino utilizar esta relación como un elemento de terror, terror en los niños, a quienes se les crea un trauma, también hay terror en los familiares y todo eso se usa como forma de presión psicológica, como vía para intentar doblegar el espíritu, así ocurrió con Ethel y Julius y así pasa ahora con René González y su pequeña Ivette. En ninguna de las dos situaciones se ha logrado el objetivo.

—¿En cuanto al clima de histeria?
—Es interesante. En ello también ambos casos se parecen. Los dos se dan en un clima de histeria. En el 1953 había histeria anticomunista, la guerra de Corea, En el 2003 es la histeria antiterrorista, ocasionada por el ataque a las Torres Gemelas, o sea, en los dos se utiliza el argumento de la seguridad nacional para desmantelar los derechos civiles de la población norteamericana.

“Pero en sentido general es solo la justificación para una política expansionista de Estados Unidos, violatoria de los derechos de otras naciones”.

—La negación de visas a las esposas de René y Gerardo puede considerarse una tortura psicológica.
—Si, pero más que todo es una violación de los derechos humanos de estas familias a su integridad y es una forma de presionarlos a ellos, a sus familias y hasta al pueblo de Cuba.
“Pero ya los Cinco nos han dado pruebas de la entereza moral y de una postura indoblegable, ese ejemplo hace que nos identifiquemos más con la lucha hasta liberarlos, mientras ese momento llega hay que seguir divulgando, hay que lograr que se otorguen las visas”.

—En su experiencia legal, ¿qué opinión le merece este caso?
—Yo creo que este es un caso en el que, evidentemente, se han violado una serie de procedimientos básicos de la ley federal y constitucional estadounidense y el planteamiento fundamental es que ese juicio no debió efectuarse en Miami.

“La petición de que se mudara fuera de esa ciudad tiene una base en el derecho constitucional norteamericano, un cambio de foro judicial, de corte, con el propósito de impedir que pueda haber un juicio injusto. En otras instancias de Estados Unidos se ha reconocido por la corte suprema que hay circunstancias donde esos casos no se pueden llevar en un lugar donde la persona no pueda recibir un juicio justo. Reitero, es una violación de un derecho constitucional básico.

“Considero que actualmente una de las razones por las cuales la política exterior de Bush y en particular hacia los cinco cubanos es posible, porque existe desinformación en la mayoría del pueblo norteamericano en cuanto al drama humano que está detrás de estas historias.

“En la medida que se conozca el caso las cosas cambiarían de manera sensible, precisamente, ahora estamos inmersos en un proyecto que forma parte de los esfuerzos para que el pueblo norteamericano pueda conocer el verdadero impacto de este caso sobre los familiares y niños, y cómo, de manera arbitraria, se ha intentado destruir a estas personas.

“Sin embargo, estas familias han logrado, a pesar de todo este drama tan terrible, mantener el optimismo. Esa es percepción que me llevo de ellos, son también de una entereza extraordinaria, de un amor grande por su familias y por la patria, de una voluntad difícil de describir y de una enorme calidad humana, por eso me explico también la actitud de los Cinco”.

—Como puertorriqueño, ¿qué ha representado Vieques para su pueblo?
—Representa el despertar de nuestra nacionalidad en el siglo XX, nosotros tuvimos la experiencia del grito de Lares en el siglo XIX, la de los nacionalistas, en la década de 1930; pero Vieques viene a plantear que a pesar de la dominación norteamericana en Puerto Rico y a pesar de todas las formas de intentos por controlar nuestra cultura, nuestro sistema político, nosotros seguimos siendo una nación intervenida y el problema de la opresión nacional de los puertorriqueños no está ni mucho menos resulto.

“Vieques en ese sentido es otro despertar de nuestro pueblo hacia su aspiración de convertirse en una nación independiente, lo que en mi opinión concuerda con el curso de la historia.

“Y lo importante de la victoria de Vieques ha sido en buena medida por la solidaridad tan grande que convergió ahí, incluyendo la de Cuba, que durante los años ha sido una voz de alerta que ha mantenido a nivel internacional el reclamo de la independencia de Puerto Rico y de su pueblo. En ese sentido se puede decir que Cuba ha sido un factor significativo en la salida de la marina de Vieques, porque nos ha brindado una solidaridad inquebrantable, innegable que lo único que hace recordar es los tiempos en que Martí y Betances hablaban de que en realidad entre nuestras dos naciones no había ningún mar”.

—Entonces su vinculación a esta lucha.
—Es desde hace muchos años, pero concretamente después de la muerte del joven David Sanés en 1999, el viequense que fallece como resultado de una de esas bombas supuestamente inteligentes de la marina yanqui.

“A partir de ahí me envuelvo en el proceso de esa lucha y participo en la desobediencia civil en las áreas restringidas como escudo humano. En mayo del 2000 me arrestan al traspasar el área restringida y soy encarcelado en el centro de detención federal de Guaynabo, en Puerto Rico”.

—¿Le es posible narrar cómo son las condiciones de vida en las cárceles federales?
—El sistema penal norteamericano se ha convertido en un sistema de terror a partir de septiembre 11 de 2001, en particular en los casos en que se alega que hay supuestas amenazas a la violación de la seguridad nacional de Estados Unidos, o sea, está el ejemplo de los cinco cubanos, de los prisioneros políticos puertorriqueños que permanecen encarcelados.

“Cada vez que se dan situaciones, pudiéramos decir de supuesta emergencia, donde alegadamente está la llamada situación de la seguridad nacional norteamericana en entredicho, los ponen arbitrariamente en el hoyo o hueco y los someten a formas que se podrían caracterizar de tortura, de abuso psicológico, de una manera indiscriminada e inhumana.

“Por las vivencias personales sé que las autoridades penales, cuando estás dentro de una cárcel, intentan humillarte, te hacen registros continuamente, hasta en tus partes más íntimas; en ocasiones te niegan el derecho a abogados, hay abuso físico. Esa es la realidad.

—¿Qué se lleva de regreso a Estados Unidos?
—Un mensaje de paz. Este pueblo quiere la paz, quiere el respecto a su soberanía, hacia los derechos humanos de los cinco cubanos y de todos aquellos que aspiran a un mundo mejor. Me llevo también un mensaje de respeto hacia el pueblo norteamericano como una cuestión fundamental. Cuba parte de un principio internacional de que el respeto al derecho ajeno es la paz. Así lo siento.